"Justicia para las victimas", gritaron los parlamentarios de partidos de izquierda como Juntos por el Perú y Ahora Nación que vestían de negro en recuerdo a las víctimas de represión a las protestas antigubernamentales de los últimos años y durante el Gobierno del padre de la nueva presidenta, el exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000).
Este grupo de congresistas llevaba además un lazo negro en su banda parlamentaria y algunos portaron imágenes de víctimas fallecidas en protestas y en masacres cometidas en el Gobierno de Alberto Fujimori, que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad y corrupción.
Justo después de que Fujimori y sus vicepresidentes juraran sus cargos y antes de que la nueva presidenta comenzara su primer discurso como presidenta, los parlamentarios abandonaron la Cámara Baja del Legislativo.
"Frente a un Gobierno que no representa un nuevo comienzo, sino la continuidad de un modelo que ha deteriorado nuestra democracia y ha servido para blindar a los responsables del sufrimiento de nuestro pueblo, nuestra bancada se retira hoy del hemiciclo", indicó el diputado Ernesto Zunini, secretario general del partido izquierdista Juntos por el Perú.
Agregó que en su formación, cuyo líder, Roberto Sánchez, perdió la segunda vuelta de la elección presidencial ante Fujimori, no serán "testigos silenciosos" de ese mensaje.
Zunini abogó por no legitimar con su presencia "a quienes han antepuesto sus intereses a los del Perú" y sostuvo que se retiran en respeto a las víctimas y en coherencia a su compromiso irrenunciable de defender la justicia, la democracia y la dignidad nacional.
