El máximo ejecutivo de Apple, Time Cook, dijo en una conferencia con analistas que los problemas de suministro actuales "afectarán al iPhone, el Mac y el iPad" en el trimestre que finaliza en septiembre, y hay "una flexibilidad limitada en la cadena de suministro para remediarlo".
Apple divulgó tras el cierre de Wall Street sus resultados del trimestre finalizado en junio, en el que tuvo un beneficio neto de 29.789 millones (un 27 % más interanual) y una facturación de 109.419 millones (un 16 % más).
El jefe financiero, Kevin Parekh, dijo que la previsión de crecimiento de ingresos para el próximo trimestre se sitúa entre el 9 % y el 11 % interanual, menos de lo esperado, por los problemas de suministro y por un segundo factor, la "presión negativa de los tipos de cambio".
"Es un problema de previsión de demanda, para ser sincero, ya que el iPhone y Mac están funcionando notablemente mejor de lo que pensábamos", aseguró Cook, pues las ventas del primero ha crecido un 22 % y el segundo un 22 % en el trimestre finalizado.
"Los problemas han estado principalmente centrados en la disponibilidad de los nodos avanzados con los que se producen nuestros SoC (sistemas en un chip)", abundó Cook, que pronosticó que en el trimestre en curso la empresa va a estar "desordenada" del lado de la oferta.
Cook, en su última conferencia de resultados como director ejecutivo antes de ser reemplazo por John Ternus en septiembre, aseguró que la escasez en los componentes de memoria se puede "caracterizar como una inundación centenaria", queriendo decir que es un acontecimiento muy inusual, y agregó que la empresa está incrementando los precios "reticentemente" como consecuencia.
Para septiembre, Cook proyectó que Apple pagará "un coste aún mayor por la memoria", pero reconoció que está "evaluando todas las opciones" al explicar que obtiene los componentes de tres grandes suministradores pero "si hubiera más, sería bueno".
Tras los pronósticos, las acciones de Apple llegaron a caer un 8 % en las operaciones electrónicas.
