La tercera ola de calor remite en Francia en un verano de temperaturas récord e incendios

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París, 4 ago (EFE).- Francia empieza a dejar atrás la tercera ola de calor en lo que va del verano, tras el mes de julio más caluroso jamás registrado, con un descenso de las temperaturas, aunque este martes 16 departamentos del este del país siguen en alerta naranja, según Météo-France.

La agencia meteorológica prevé un descenso de las temperaturas máximas durante la jornada, aunque advierte de un nuevo repunte del calor el miércoles en el valle medio del Ródano y el litoral mediterráneo.

El alivio llega después de dos meses excepcionales. Julio de 2026 fue el mes más caluroso jamás registrado en Francia desde que existen mediciones, en 1900, por encima de los récords de la ola de calor de agosto de 2003 y de julio de 2006, según Météo-France.

Con un déficit de lluvias cercano al 70 %, fue además el tercer mes de julio más seco registrado, con unos suelos cuya sequedad alcanzó niveles récord, similares a los de mediados de agosto de 2022, una situación que ha agravado el impacto sobre la agricultura y favorecido la propagación de incendios.

Más de 110.000 hectáreas han ardido en Francia desde comienzos de año, el peor balance registrado a estas alturas del verano, según datos del sistema europeo de información sobre incendios (EFFIS).

La situación sigue siendo tensa en el sureste del país. El incendio más preocupante, en el departamento de Var, en la costa mediterránea, ha dejado de avanzar después de recorrer 1.850 hectáreas, pero la situación sigue siendo "problemática", según el prefecto de Var, por lo que siguen en alerta cerca de 1.000 bomberos, aviones Canadair y helicópteros bombarderos de agua.

Otro frente se ha abierto en el departamento de Drôme, en el sureste de Francia, donde un incendio declarado el lunes cerca de la localidad de Bellegarde-en-Diois ya ha quemado al menos 110 hectáreas y obligado a evacuar preventivamente a unos 50 habitantes. Los bomberos temen que el fuego pueda extenderse por una zona montañosa de difícil acceso y mantienen medios aéreos y terrestres desplegados, según la cadena BFMTV.

No obstante, el símbolo de esa crisis es el megaincendio de Gironda, el mayor registrado en Francia desde la Segunda Guerra Mundial, que arrasó más de 42.000 hectáreas, destruyó cerca de 200 viviendas y obligó a evacuar a 224.000 personas.

El incendio aún sigue activo aunque evoluciona favorablemente y la mayoría de los evacuados ya han podido regresar a sus hogares. Este martes la prefectura de Gironda ha anunciado también la reapertura de "varios campings no afectados por el incendio".