En un comunicado, la cartera castrense indicó que, desde las 09:18 horas (22:18 del lunes en Paraguay) de hoy, detectó de forma sucesiva un total de 17 aeronaves chinas -entre ellas cazas de combate J-10 y J-16, aviones de alerta temprana KJ-500 y drones- saliendo en dirección al mar.
Del total de aparatos, doce rebasaron la línea media del estrecho e ingresaron en la región norte, centro y suroeste de la autoproclamada Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa para llevar a cabo una “patrulla conjunta de preparación para el combate” con buques de la Armada, la segunda operación de este tipo en menos de una semana.
“Las Fuerzas Armadas (de Taiwán) mantuvieron un estrecho monitoreo mediante métodos conjuntos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, y desplegaron aviones y buques de misión, así como sistemas de misiles costeros, para responder de forma adecuada”, apuntó el MDN.
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Esta “patrulla” se produjo poco antes del inicio de la fase de fuego real de los ejercicios Han Kuang, unas maniobras a gran escala que Taiwán celebra cada verano para poner a prueba el estado de preparación de sus tropas ante un eventual intento de invasión por parte de China.
Según fuentes oficiales, los ejercicios de este año volverán a recrear un “entorno de combate real”, con operaciones sin interrupción, y priorizarán la práctica de maniobras de “contrabloqueo” naval, la respuesta ante contingencias, la protección de infraestructuras críticas y el despliegue de fuerzas entre distintas regiones.
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Los ensayos bélicos se desarrollarán en un contexto marcado por la creciente presencia marítima china en torno a Taiwán, en especial frente a su costa oriental, un flanco estratégico por ser la vía por la que la isla recibiría ayuda exterior en caso de invasión o bloqueo.
Las autoridades de Pekín consideran Taiwán “parte inalienable” del territorio chino y no descartan el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada de forma tajante por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.
