Si tres récords mundiales pueden parecer toda una hazaña, Pairi Daiza acaba de alcanzar otro nuevo hito: se ha convertido en el único centro de conservación de la naturaleza abierto al público en el mundo que ha logrado criar con éxito las tres especies de guacamayo azul que existen en la Tierra: el guacamayo jacinto, el guacamayo de Spix y el guacamayo de Lear.
Esta última gesta ha sido posible tras el nacimiento, a principios de julio, de dos crías de guacamayos de Lear, una especie en peligro de extinción catalogada en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) que solo han logrado reproducir unos pocos centros de conservación en todo el mundo.
Chloé Meunier, cuidadora de aves raras del recinto, explicó a EFE que el año pasado consiguieron que una pareja de guacamayos de Lear pusiera huevos, pero "como eran una pareja joven y un poco torpe", los rompieron: "Al año siguiente tomamos precauciones y los retiramos en cuanto los vimos. Por suerte, estaban fertilizados", detalló.
El equipo de Pairi Daiza sacó los huevos del nido para ponerlos en una incubadora y poder monitorizar de cerca su desarrollo hasta que eclosionaron, y ahora se centran en su cuidado y alimentación.
"Al principio, les dábamos de comer cada tres horas, día y noche. Mi pareja y yo estábamos bastante cansados, pero lo estamos consiguiendo. Luego espaciamos las tomas a cuatro horas, después a cinco, y ahora les damos tres comidas al día", precisó Meunier.
El pasado 20 de julio Pairi Daiza se hizo con su último récord Guinness, el tercero: tras siete años de investigación, consiguieron acreditar que el invernadero de Edenya contiene 1.675 plantas en su interior, cifra que supera el hito anterior correspondiente al Jardín Botánico de Kew (Inglaterra), que cuenta con 1.100 especies.
"Cuando comenzamos a construir este invernadero no imaginábamos que se convertiría en el más grande del mundo", confesó a EFE Steffen Patzwahl, conservador de Pairi Daiza, ante una estructura de 200 metros de largo, otros 200 de ancho y más de 20 de altura. "Tampoco nos imaginábamos que también albergaríamos la mayor colección botánica de plantas vivas en un invernadero", añadió.
El comité del Guinness exigió un catálogo detallado que incluyera "no solo los nombres, sino también una foto de cada especie de este jardín", complementó el conservador del recinto.
Patzwahl, que lleva siete años al frente del proyecto, diseñó un plan director que uniera en un mismo espacio plantas, animales, decoración y cultura, con referencias a las tradiciones de San Agustín en Colombia, o a las vestimentas de plumas de comunidades indígenas brasileñas, junto a especies traídas de Malasia, Tailandia, Paraguay, Países Bajos, Alemania o las Islas Canarias.
En Edenya conviven jaguares, hipopótamos, tiburones o manatíes sin jaulas visibles. "No hay barreras físicas, por lo que los animales no se sienten completamente encerrados", narró a EFE Bastien Guindo, jefe de cuidadores, quien destaca al manatí como la gran atracción del recinto.
"Edenya está en constante evolución. Recibimos nuevos animales todos los días, como nuestros manatíes, que llegaron hace muy poco y con los que nos llevamos de maravilla", celebró Guindo.
Para acercar la experiencia a los visitantes, el pasado mayo se abrieron las 88 habitaciones subacuáticas del invernadero, de las cuales ocho cuentan con ventanas hacia la piscina de los manatíes e incluso hay un restaurante con vistas a una piscina de tiburones.
"Es fantástico porque pueden alojarse cuatro personas en cada estancia, así que las familias pueden disfrutar de los manatíes desde la ventana. Siempre están nadando, así que es maravilloso verlos durante la habitación", comentó a EFE Pauline Boisdenghien, gerente de Operaciones de Pairi Daiza.
La atracción turística más visitada de Bélgica no solo es un reclamo para la población local, sino que también acoge a visitantes de países de alrededor y de otras zonas más lejanas, incluida España.
Mateo Núñez explicó a EFE que viajó desde Logroño junto a su familia, aficionada a los parques temáticos, y que después de visitar Pairi Daiza visitarán otros recintos similares de centroeuropa.
"Es una auténtica locura y un lugar para descubrir. Desde luego, tenemos las expectativas muy altas. Esperamos que se cumplan y esperamos pasar un muy buen día en familia”, exclamó.
