Al menos dos muertos en ataques hutíes contra barrios y campos de desplazados en el Yemen

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Saná, 7 ago (EFE).- Al menos dos civiles murieron y otros catorce resultaron heridos este viernes en ataques efectuados por los rebeldes hutíes del Yemen contra barrios residenciales y campos de desplazados en la ciudad de Marib, en el centro-norte del país y controlada por el Gobierno yemení internacionalmente reconocido, informaron las autoridades.

El ministro de Salud yemení, Qasim Buhaibeh, dijo en X que la cifra de víctimas era todavía preliminar, al tiempo que afirmó que inmediatamente después del ataque todos los hospitales y centros de salud de la zona elevaron su nivel de alerta y preparación para atender a los heridos.

Asimismo, lanzó un llamamiento a la comunidad internacional y advirtió contra los ataques que tienen como objetivo barrios residenciales y campamentos de desplazados internos, por lo que exigió "una postura firme que proteja a los civiles".

Estas acciones tienen lugar un día después de que los hutíes, respaldados por Irán, anunciaran el lanzamiento múltiple de misiles y drones contra campamentos militares en Marib y en la vecina Hadramut, y afirmaron que el objetivo de sus ataques eran concentraciones militares de las fuerzas gubernamentales.

El Ejército yemení, por su parte, confirmó la muerte de al menos diecisiete de sus soldados y decenas de heridos, aunque fuentes de seguridad informaron a EFE que la cifra se situaba en alrededor de 35, lo que representa uno de los mayores picos de violencia entre las partes enfrentadas desde la tregua negociada por la ONU en 2022.

Marib está situada a unos 190 kilómetros al este de Saná, la capital yemení (que está controlada por los hutíes), y es un importante bastión del Gobierno internacionalmente reconocido. También es el centro de la industria petrolera y gasística del país árabe, devastado por la guerra iniciada en 2014.

La provincia homónima se ha convertido, asimismo, en refugio para cientos de miles de yemeníes desplazados por más de una década de conflicto.

La guerra en el Yemen se reactivó a mediados de julio, cuando el Ejército yemení bombardeó el aeropuerto de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní, aunque los hutíes atribuyeron la acción a Arabia Saudí, que interviene en el país desde 2015 al frente de una coalición militar en apoyo al Gobierno internacionalmente reconocido.

Desde entonces, los rebeldes han lanzado ataques contra territorio saudí e incluso han impuesto un bloqueo marítimo a la monarquía árabe en el mar Rojo, donde lanzan proyectiles contra buques vinculados a Riad, que a su vez también ha bombardeado posiciones de los insurgentes dentro del Yemen.