El agente Kevin Ch. fue sentenciado en calidad de autor del asesinato, por lo que los jueces le impusieron una pena de cárcel de 34 años y ocho meses; mientras que su compañero Joel N. fue condenado a once años y seis meses de prisión por el mismo delito, pero como cómplice.
De acuerdo a la Fiscalía, el crimen se registró la madrugada del 30 de agosto de 2025, tras un accidente de tránsito.
La víctima, de 28 años, se movilizaba en un vehículo junto con un grupo de amigos por el sector de Cotocollao, en el norte de la capital, cuando chocó el costado derecho del auto en el que iban los policías.
El Ministerio Público determinó que Joel N. descendió del automotor y disparó con el arma de su compañero.
Posteriormente hubo una persecución que finalizó en una calle sin salida y, de acuerdo con la investigación fiscal, Kevin Ch. disparó al menos cinco veces contra la víctima, quien falleció debido a una hemorragia aguda interna provocada por el impacto de un proyectil en el tórax, según consta en la autopsia incorporada como prueba en el juicio.
La Fiscalía presentó videos de cámaras de seguridad de la zona y los testimonios de quienes acompañaban a la víctima, entre otras pruebas.
El tribunal los declaró culpables y estableció que el joven se encontraba en una situación de indefensión e inferioridad frente a los uniformados, quienes portaban armas de fuego, y sumó agravantes a la pena, al considerar que los acusados aprovecharon su condición de policías para cometer el delito.
Además de los años de cárcel, uno de los policías deberá pagar 15.000 dólares y el otro 5.000 dólares a los familiares de la víctima como reparación.
