Las personas fallecidas intentaban huir a la vecina Tawila durante la violenta toma de Al Fasher el pasado octubre a través de una ruta popularmente conocida como "la carretera de la muerte", debido a los disparos indiscriminados de las FAR contra los desplazados que escapaban de la ciudad, según informó la agrupación ciudadana comité de resistencia de Darfur del Norte en un comunicado.
Según el comité, los cadáveres fueron hallados por unos campesinos que recogían leña cerca del monte Sarati, a unos 5 kilómetros al este de Tawila, quienes avisaron a las autoridades del Movimiento de Liberación de Sudán (SLM), un movimiento rebelde no alineado que controla una pequeña porción de esa zona dominada por las FAR.
Las fuerzas rebeldes ordenaron a los desplazados en el lugar que enterraran los cuerpos en una fosa común debido a que los cadáveres se encontraban en un avanzado estado de descomposición tras haber permanecido a la intemperie desde, como mínimo, el pasado octubre.
Al Fasher fue el último bastión del Ejército sudanés en Darfur hasta que las FAR lo tomaron el año pasado tras 18 meses de asedio que culminaron en una masacre, calificada por organizaciones internacionales y expertos de la ONU como "genocidio".
La única ruta de salida que tenían los habitantes de Al Fasher era precisamente la "carretera de la muerte", ya que Tawila era la única localidad cercana que escapaba del control de las FAR.
Las organizaciones humanitarias incluso han dicho que la vía se ha convertido en "un símbolo de muerte silenciosa", debido a que cientos de personas fueron asesinadas y tiroteadas indiscriminadamente mientras trataban de buscar refugio.
La guerra entre el Ejército sudanés y las FAR estalló el 15 de abril de 2023 y desde entonces decenas de miles de personas han muerto y otras 14 millones se han visto obligadas a huir de sus hogares, lo que ha convertido a Sudán en el escenario de la peor catástrofe de desplazamiento del mundo, en palabras de la ONU.
