"El grupo parlamentario del Tisza acaba de tomar mediante una votación secreta una de sus decisiones más importantes hasta la fecha. Nominamos al Dr. András Baka, expresidente del Tribunal Supremo, como presidente de la República de Hungría", señaló en un comunicado la formación presidida por el primer ministro, el conservador Péter Magyar.
El Tisza cuenta en la Cámara con 141 de los 199 escaños, por lo que la elección de Baka está garantizada.
Durante su campaña para las elecciones legislativas del pasado 12 de abril, Magyar había anunciado que en caso de una victoria destituiría a numerosos altos cargos cercanos al antiguo primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán.
El nuevo primer ministro considera que estos altos cargos eran meros "títeres" del sistema Orbán y podrían frenar el proceso de regeneración democrática del país iniciado por Tisza.
Así, el anterior presidente de Hungría, Tamás Sulyok, elegido en 2024 por la amplia mayoría parlamentaria que tenía Orbán entonces, fue destituido mediante una enmienda constitucional.
Esta maniobra de Magyar fue criticada por Amnistía Internacional (AI), que asegura que la destitución se produjo sin las necesarias garantías legales.
El futuro presidente húngaro, András Baka, fue elegido en 2009 presidente del Tribunal Supremo.
Sin embargo, tras la llegada al poder de Orbán en 2010, el magistrado criticó varias medidas del ejecutivo de Orbán y en 2011 fue finalmente destituido por el Gobierno.
Baka, de 73 años, fue además entre 1991 y 2007 juez delegado por Hungría en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
El Parlamento votará sobre el nuevo presidente de la República este martes, donde deberá conseguir el apoyo de dos tercios de los diputados, mediante un voto secreto.
El Fidesz, el partido opositor liderado por Orbán, ha anunciado que no participará en la votación, ya que considera ilegal la destitución de Sulyok.
El presidente de Hungría tiene un cargo esencialmente protocolario y de representación, sin apenas atribuciones ejecutivas.
