Suyudi Ario Seto, jefe de la Agencia Nacional de Narcóticos, declaró en una rueda de prensa que las autoridades habían recibido información en febrero de que un barco procedente del este de Tailandia con destino a Indonesia se preparaba para partir con una carga "sospechosa" en su bodega.
Finalmente, el jueves un buque de guerra de la Marina interceptó la embarcación MV King Sun, con bandera de Tanzania, al entrar en territorio indonesio en aguas cercanas a la provincia de las Islas Riau, en el suroeste del mar de China Meridional.
"En su interior se encontraron 65 sacos ocultos que, tras analizar la mercancía, se confirmó que contenían ketamina", declaró Suyudi en la rueda de prensa, donde se mostraron las bolsas de la droga incautada.
Conforme a la valoración de las autoridades indonesias, el valor de la droga es de alrededor de 2,1 billones de rupias indonesias (casi 118 millones de dólares, o 102 millones de euros).
Ocho tripulantes a bordo del barco, siete birmanos y un taiwanés, fueron arrestados en el operativo, mientras continúa la investigación sobre el origen de la droga y el posible destinatario.
Indonesia tiene draconianas leyes antinarcóticos que incluyen castigos como cadena perpetua y pena de muerte para los detenidos en los casos más graves, aunque el país recientemente cumplió más de diez años sin ejecutar a un preso.
