La RD del Congo aumenta a 1.960 la cifra de muertos y 4.294 los casos confirmados de ébola

Personal entierra el ataúd de una víctima del ébola en Bunia, provincia de Ituri, República Democrática del Congo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la provincia de Ituri sigue siendo el epicentro de la variante Bundibugyo del virus del ébola, con una cifra que alcanza casi las 1.000 muertes.
Personal entierra el ataúd de una víctima del ébola en Bunia, provincia de Ituri, República Democrática del Congo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la provincia de Ituri sigue siendo el epicentro de la variante Bundibugyo del virus del ébola, con una cifra que alcanza casi las 1.000 muertes.DIEUDONNE DIROLE

NAIROBI - El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) aumentó este lunes a 1.960 los muertos y a 4.294 los casos confirmados de ébola por el brote declarado en el este del país el pasado 15 de mayo.

La tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 45,6 %, según el último boletín publicado por el Ministerio de Comunicación congoleño, con datos recopilados hasta el 8 de agosto.

Además, 722 pacientes se encuentran en aislamiento u hospitalizados y 849 personas han logrado recuperarse de la enfermedad, mientras la tasa de rastreo de contactos se encuentra en el 84,6 %.

La transmisión continúa activa en cinco provincias congoleñas: Ituri (epicentro del brote), Kivu del Norte, Haut-Uélé (este) y Tshopo (centro-norte), mientras que Kivu del Sur han transcurrido 73 días sin un nuevo caso confirmado.

La actual epidemia ya es el segundo brote con más contagios registrados de la historia y el mayor en cuanto a infecciones en la RDC, tras superar al que también ocurrió en la misma región entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes y 3.481 casos.

Se trata de la decimoséptima epidemia de ébola que afecta a la RDC y es la que tiene un crecimiento más rápido de contagios en comparación con cualquier otro brote desde su declaración, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Personal sanitario voluntario asiste a una sesión de formación sobre respuesta a emergencias por ébola impartida por Médicos Sin Fronteras (MSF) en su centro de simulación de Ongata Rongai, en el condado de Kajiado (Kenia)
Personal sanitario voluntario asiste a una sesión de formación sobre respuesta a emergencias por ébola impartida por Médicos Sin Fronteras (MSF) en su centro de simulación de Ongata Rongai, en el condado de Kajiado (Kenia)

Sin embargo, aún está lejos de la peor epidemia de ébola de la historia, que tuvo lugar en África Occidental entre 2014 y 2016 y que causó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios.

Tras declararse la epidemia en Ituri, el virus se propagó a la vecina Uganda, país que se declaró “libre de ébola” el 28 de julio tras contabilizar 20 contagios, incluidos 15 casos considerados importados de la RDC, entre los que hubo dos fallecimientos.

La epidemia se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la OMS.

El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.