Este organismo independiente, con sede en Finlandia, achacó esta caída a los continuos ataques con drones de Ucrania contra las refinerías rusas, que han limitado su capacidad de producción y han obligado a Moscú a dar prioridad a la demanda interna para asegurar el suministro de gasolina y gasoil.
Según el informe del CREA, los ingresos totales por la exportación de combustibles fósiles rusos disminuyeron en julio un 12 % intermensual, hasta los 683 millones de euros (789 millones de dólares) diarios, pese a que los volúmenes se mantuvieron estables.
Los ingresos de Rusia por exportación de crudo aumentaron un 1 % intermensual, hasta los 392 millones de euros diarios, con una caída del 21 % en los ingresos por exportaciones de petróleo a través de oleoductos y un aumento del 7 % en las exportaciones por vía marítima.
Por su parte, los ingresos por la exportación de gas natural licuado (GNL) cayeron en julio un 36 %, hasta los 38 millones de euros diarios, tras reducir sus volúmenes un 34 %.
En cambio, el volumen de exportación de gas a través de gasoductos aumentó un 20 % intermensual, lo que permitió a Moscú ingresar 71 millones de euros diarios, un 27 % más.
Rusia también incrementó sus ingresos por exportaciones de carbón, que se situaron en 66 millones de euros diarios, un 15 % más que en junio.
Según el informe del CREA, China se mantuvo en julio un mes más como el principal comprador de combustibles fósiles rusos y aportó a las arcas rusas 7.700 millones de euros, el 43 % de los ingresos totales de Moscú por este concepto.
El gigante asiático fue el mayor comprador de crudo y carbón rusos, seguido de la India, mientras que Turquía fue su mayor cliente de derivados del petróleo y la Unión Europea (UE) de gas natural y GNL.
Las importaciones de crudo ruso de la India en julio alcanzaron un máximo histórico por segundo mes consecutivo y se situaron en 5.500 millones de euros, un 2,1 % más intermensual.
La UE fue el cuarto mayor comprador de combustibles fósiles rusos en julio, tras gastar 1.500 millones de euros en GNL, crudo y gas natural, una cifra que equivalió al 8 % de los ingresos totales de Rusia por exportación de hidrocarburos.
Dentro de la UE, Hungría, Eslovaquia y Bélgica fueron los principales compradores de combustibles fósiles rusos, mientras que España, que en junio ocupó el tercer puesto, salió de la lista de los cinco mayores clientes europeos tras reducir un 64 % sus importaciones de GNL ruso, hasta los 77 millones de euros.
