Quinta ola de calor en Francia con casi el 70 % del país con restricciones de agua

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París, 10 ago (EFE).- Francia vive esta semana la quinta ola de calor de la temporada, que tendrá su pico el jueves y el viernes, en un verano en que se están superando todos los récords históricos y cuando casi el 70 % del país tiene restricciones en el uso del agua por la sequía.

Météo France indicó este lunes en un comunicado que, aunque las temperaturas han descendido ligeramente al comienzo de la semana, salvo en el sureste, este lunes está previsto que se supere de nuevo el umbral de los 35 grados especialmente cerca del Mediterráneo y en el valle del Ródano.

Desde el martes las máximas volverán a subir, en particular en el oeste de Francia, de forma que también se sobrepasará ese listón de los 35 grados en las regiones del País del Loira, en el sur de Bretaña, en el Centro y en el Valle del Loira, así como en Nueva Aquitania.

Tras una noche del martes al miércoles en que los termómetros no bajarán de los 20 grados en áreas de la mitad norte del país, durante el día el calor progresará más todavía allí.

Los servicios meteorológicos advierten de que el calor se agravará más el jueves y el viernes, cuando se esperan máximas de entre 35 y 39 grados en la mayor parte de las regiones, que localmente franquearán los 40 (se anticipan 41 en Burdeos el jueves).

En París, el jueves y el viernes se estima que el termómetro llegará hasta los 37 grados y en Toulouse hasta los 39, como en Lyon el viernes.

Météo France prevé que las temperaturas deberían bajar el próximo fin de semana, con la posible llegada de un nuevo frente de tormentas, aunque puntualiza que eso está todavía por confirmar.

Un total de 22 departamentos, sobre todo en el sureste y en el este, están este lunes en alerta naranja por las altas temperaturas, mientras el Ministerio de la Transición Ecológica indicó que 67 de los 101 departamentos del país están en situación de crisis por la sequía, el nivel de riesgo más elevado, que implica restricciones, y 21 en alerta reforzada.

El fuerte calor está teniendo consecuencias en la producción de electricidad, como quedó en evidencia de nuevo este pasado fin de semana, con el parón desde el sábado del único de los dos reactores nucleares de la central de Golfech, a un centenar de kilómetros de Toulouse.

La razón de esa desactivación es que el agua del río Garona, que se utiliza para su refrigeración, superó allí los 28 grados, límite a partir del cual la normativa estipula esa parada para evitar que suba todavía más la temperatura y pueda afectar a la fauna acuática.