Machu Picchu tuvo sobrecarga de 92.000 personas en 2024 y 2025, alerta Contraloría de Perú

Imagen ilustrativa: vista general de la antigua ciudadela inca de Machu Picchu en el valle de Urubamba, cerca de la ciudad andina de Cusco.
Imagen ilustrativa: vista general de la antigua ciudadela inca de Machu Picchu en el valle de Urubamba, cerca de la ciudad andina de Cusco.010007+0000 MARIANA SUAREZ

LIMA. La ciudadela inca de Machu Picchu sufrió una sobrecarga de 91.836 personas entre 2024 y 2025, advirtió la Contraloría General de Perú en un estudio difundido este miércoles que detalló que el ingreso de miles de personas no fue contabilizado y en determinadas fechas se superó el aforo permitido, lo que origina daños al famoso monumento.

El organismo estatal, encargado de supervisar y fiscalizar el uso de los recursos y bienes públicos, afirmó que esta sobrecarga “ha generado el deterioro progresivo del santuario histórico, lo que representa una amenaza para su conservación e incluso el riesgo de perder la categoría de patrimonio cultural de la humanidad otorgado por la Unesco”.

En el informe se mostró que entre agosto de 2024 y diciembre de 2025 ingresaron sin ser registrados en la plataforma estatal de control ciudadanos y residentes de Cusco de forma directa -con ingreso gratuito los domingos-, así como delegaciones de estudiantes peruanos de nivel primaria y secundario.

Además, entraron a Machu Picchu sin ser contabilizados visitantes provenientes de la Red de Caminos Inca, así como guías de turismo, pese que sí aparecen registrados en la plataforma estatal.

Por esta situación, se identificó la presunta responsabilidad administrativa de tres servidores públicos de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco y del Ministerio de Cultura, quienes no controlaron el número de visitantes al monumento mediante un registro previo en la plataforma estatal para ser contabilizados. La Contraloría señaló que esas instituciones aprobaron un documento interno que establece que el ingreso de los guías de turismo no afecta el aforo, “lo cual carece de respaldo técnico o legal”.