Esta subida, una décima más que lo avanzado hace dos semanas, se debió principalmente al mayor encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos y de la electricidad, según la fuente.
Sin embargo, el INE mantiene sin cambios, respecto a los datos adelantados, la inflación subyacente -que no tiene en cuenta la energía ni los alimentos no elaborados por ser los componentes más volátiles- y la sitúa en el 3 %, una décima más que en el mes de junio.
El grupo que más tiró al alza del IPC fue el del transporte, cuya tasa anual subió más de un punto, hasta el 6,2 %, un aumento debido, principalmente, al mayor incremento de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales respecto a julio de 2025.
También tuvo una influencia al alza el grupo de la vivienda, que situó su variación anual en el 5,7 %, un punto por encima de la del mes pasado, por el mayor encarecimiento de la electricidad.
Respecto a los alimentos y bebidas no alcohólicas, sus precios aumentaron un 1,6 % en julio, tres décimas por debajo de la tasa de junio y un mínimo no visto desde 2021, aunque destaca el encarecimiento de productos como las bayas frescas (17,2 %), los cítricos frescos (15,5 %) y los huevos (13,4 %).
En comparación mensual, los precios de consumo aumentaron un 0,3 % respecto a junio. Los grupos con mayor repercusión positiva fueron los de transporte, vivienda y actividades recreativas, deporte y cultura, mientras que tiraron a la baja los de vestido y calzado (por la campaña de rebajas de verano) y alimentación y bebidas no alcohólicas.
En cuanto a los datos armonizados para la comparación con Europa, en julio la tasa de variación anual del IPCA se situó en el 3,9 %, tres décimas más que la registrada el mes anterior. La variación mensual se mantuvo estable.
