El Instituto Nacional de Geofísica y Volcanes (INGV) de Catania ha rebajado la alerta por la erupción de rojo a naranja ya que el temblor volcánico, indicador de la energía interna del Etna, ha descendido de niveles altos a normales, lo que indica una "tregua" o el fin de este episodio eruptivo del volcán activo más alto de Europa.
La erupción del Etna ha provocado en los últimos días el cierre del espacio aéreo del aeropuerto de Catania, donde la suspensión de llegadas y salidas se mantiene en principio hasta las 15.00 horas de este sábado.
La situación, en plena temporada alta estival, ha provocado la cancelación masiva de operaciones y el desvío coordinado de vuelos hacia otros aeropuertos de la isla, principalmente los de Palermo (norte), Comiso (sur) y Trapani (oeste), hasta donde los viajeros deben afrontar largos trayectos por carretera para, una vez allí, sufrir largas esperas antes de poder volar.
Según las primeras estimaciones, las cancelaciones y desvíos masivos han afectado más de 100.000 viajeros, con un impacto económico que la patronal turística Assoesercenti Sicilia ha calculado en una pérdida de entre 12 y 24 millones de euros.
