Según dijo a EFE una fuente de seguridad egipcia, mantuvo una reunión con el líder del movimiento islamista palestino Hamás, Jalil al Haya, quien reafirmó el compromiso de su formación para completar el plan de 15 puntos de Trump que permita acabar con el sufrimiento de la población y comenzar la reconstrucción de la Franja.
Kushner también analizó con los mediadores (Egipto, Turquía y Catar) y con Mladenov las medidas necesarias para acelerar la implementación de la segunda fase del plan, de acuerdo con un comunicado del Centro de Prensa de Egipto.
Durante la reunión, los mediadores reafirmaron su respaldo a los esfuerzos estadounidenses para establecer la estabilidad y la calma en la Franja de Gaza y advirtieron de los intentos de socavar los avances logrados hasta ahora en la aplicación del acuerdo de Sharm el Sheij, alcanzado en octubre de 2025.
Los encuentros se produjeron durante una intensa jornada de contactos en Egipto, donde Kushner se reunió en la ciudad mediterránea de Al Alamein con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, quien le trasladó la necesidad de que todas las partes cumplan sus obligaciones derivadas del acuerdo de alto el fuego.
Por su parte, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, declaró en un comunicado que las reuniones de la delegación en Egipto forman parte de los esfuerzos diplomáticos con los mediadores para informarles sobre las violaciones israelíes y garantizar el compromiso de Israel con la hoja de ruta acordada.
Otra fuente del movimiento confirmó a EFE el encuentro entre Al Haya con el jefe de la Dirección General de Inteligencia egipcia, Hasan Rashad, con quien abordó "las formas de completar la implementación de las resoluciones de la Cumbre de Paz de Sharm el Sheij".
En este contexto, Kushner trata de superar las diferencias que dificultan la aplicación del plan de Trump para poner fin a la guerra en Gaza en la misma jornada en la que mediadores como Egipto, Catar y Turquía emitieron un comunicado, junto con Jordania, Arabia Saudí, Pakistán, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos, responsabilizando a Israel de obstaculizar los esfuerzos para poner fin a la guerra en Gaza.
Ese comunicado llega una semana después de que el Gobierno de Benjamín Netanyahu rechazara la hoja de ruta del plan de paz impulsado por Trump.
La principal disputa gira en torno a la retirada de las tropas israelíes y al desarme de Hamás: el movimiento palestino exige la retirada israelí antes de proceder al desarme, mientras Israel insiste en mantener a sus fuerzas en el enclave hasta lograr el desarme total del grupo.
