El pontífice "se entristeció profundamente al enterarse de la devastación causada por el terremoto en la región de Nusa Tenggara Oriental, y ofrece la seguridad de su solidaridad espiritual y cercanía con aquellos que sufren los efectos de este desastre, particularmente con los numerosos desplazados y heridos", indica el telegrama que el cardenal secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ha enviado en nombre del papa al arzobispo de Ende, Paulus Budi Kleden.
En su mensaje, el papa "alienta a las autoridades eclesiales y civiles a continuar brindando asistencia humanitaria y reza por el personal de emergencia dedicado a las labores de recuperación. Al encomendar a los fallecidos a la amorosa misericordia de Dios Todopoderoso, el Santo Padre invoca las bendiciones divinas de consuelo y fortaleza", concluye el telegrama divulgado este lunes por la oficina de prensa del Vaticano.
Miles de personas continúan en refugios temporales en la isla indonesia de Flores, después de que fuera sacudida por un terremoto de magnitud 7,7 el sábado con numerosas réplicas desde entonces, entre ellas una de 5,7 este lunes, con un saldo hasta el momento de más de medio centenar de fallecidos y 137 heridos.
