Aumenta el hacinamiento en las cárceles turcas, llenas a más del 42 % de su capacidad

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Ankara, 20 de ago (EFE).- El hacinamiento en las cárceles turcas ha seguido aumentando en los últimos meses, de forma que actualmente el número de reclusos supera actualmente en más del 42 % la capacidad prevista, según la Dirección General de Prisiones y Centros de Detención del país euroasiático.

Las datos correspondientes a agosto y publicados por esa entidad revelan que más de 433.000 personas están recluidas en las cárceles de Turquía, cuya capacidad es oficialmente de 304.278.

Desde marzo pasado, la cifra ha aumentado en más de 20.000, pese a la entrada de una nueva normativa que ha permitido decenas de miles de excarcelaciones.

Turquía se mantiene así como el país del Consejo de Europa con la mayor población carcelaria y se encuentra entre los 10 primeros países del mundo en términos de tasas de encarcelamiento, destacó este jueves la agencia de noticias Anka.

La población de Turquía se ha multiplicado por 1,27 en los últimos 25 años, pasando de 68 a 86 millones de habitantes, mientras que el número de presos se ha incrementado más de diez veces.

Melis Gebes, coordinadora de la Asociación de la Sociedad Civil en el Sistema Penal (CISST), resaltó que el hacinamiento en las cárceles turcas no es simplemente un problema de capacidad física, sino un problema estructural que afecta al acceso de los presos a una amplia gama de derechos fundamentales.

Además, la supervisión independiente de las prisiones ha sido prácticamente imposible durante la última década y siguen funcionando como instituciones cerradas con acceso limitado desde el exterior, denunció Gebes, citada por Anka.

"El exceso de capacidad empeora las condiciones de alojamiento e higiene, y dificulta también el acceso a la atención médica y a las actividades sociales" añadió.

Según Sezgin Tanrikulu, diputado del socialdemócrata Partido Nuevo, aunque el gobierno del islamista Recep Tayyip Erdogan intenta aliviar el problema construyendo más centros penitenciarios, la solución pasa por un sistema penal más justo, que no use, de facto, la prisión preventiva como un castigo.

“En los últimos 25 años, la población carcelaria ha aumentado de unos 40.000 a más de 400.000. Sesenta personas están recluidas en pabellones diseñados para 20 o 25. Los presos tienen que turnarse para dormir, en el suelo y junto a los cubos de basura y los baños. Por la noche, tienen que pasar por encima de los demás para ir al baño”, declaró hoy a EFE Tanrikulu.

Otra preocupación es la ubicación en prisiones de alta seguridad de personas que han cometido delitos menores y cuyas sentencias aún no son firmes.

Tanrikulu recalcó que incluso alcaldes que aún están siendo juzgados y no han sido condenados, así como el humorista Deniz Göktas, que fue detenido por sus chistes, han estado recluidos en prisiones diseñadas para presos que cumplen condenas a cadena perpetua agravadas.

“Es inaceptable que personas que ni siquiera han comparecido ante un tribunal y cuyas acusaciones ni siquiera han sido preparadas estén en estas cárceles”, declaró el legislador.