Kulbergs compareció en una rueda de prensa con su homólogo lituano, Mindaugas Sinkevicius, el mismo día que el Servicio de Seguridad del Estado de Letonia (VDD) informó de que investiga a tres ciudadanos letones por la sospecha de que intentaron quemar la factoría en la vecina Estonia en la noche del 15 de agosto.
"El VDD detuvo a dos ciudadanos letones sospechosos el 17 de agosto y a otro el 18 de agosto. Todos los sospechosos se hallan en prisión preventiva como medida de seguridad", comunicó el Servicio de Seguridad en una nota.
Según Kulbergs, las agencias de seguridad de los tres países bálticos están cooperando de forma estrecha para prevenir actos de sabotaje y otros actos de "guerra híbrida" alentados por Rusia, a quien "no le gusta que estemos ayudando a Ucrania".
En cuanto al ataque contra Milrem Robotics, el primer ministro letón sugirió que posiblemente se produjo porque la empresa no hizo caso de las instrucciones de los servicios de seguridad o no fue lo suficientemente cuidadosa.
Según los medios estonios, el incendio no ha llegado a perturbar la fabricación de vehículos terrestres no tripulados ni de otros productos elaborados en esas instalaciones.
En la rueda de prensa, los dos primeros ministros también abordaron los esfuerzos para reducir la "migración secundaria" causada por el tránsito de migrantes irregulares que cruzan desde Bielorrusia a Letonia y pasan por Lituania en su camino hacia otros países europeos.
Sinkevicius dijo que el flujo de migrantes que llegan a Lituania se ha reducido de forma notable desde que Letonia ha lanzado una operación conjunta con el objetivo de impedir los cruces irregulares, que según dijo son alentados por Bielorrusia como una forma de guerra híbrida.
