El fallo, emitido por un panel de tres jueces, acepta los recursos presentados contra la medida aprobada el pasado diciembre y confirma la orden provisional dictada en febrero que suspendió el cierre de la emisora.
Los jueces Dafna Barak-Erez, Alex Stein y Yechiel Kasher coincidieron en que la clausura de la emisora no sería "necesariamente ilegal", pero concluyeron que las pruebas disponibles apuntan a que el Gobierno pretendía penalizarla por una cobertura considerada crítica.
Según el fallo, el magistrado Kasher sostuvo que una autoridad pública no puede decidir silenciar a un medio "simplemente porque desaprueba las declaraciones de un locutor", mientras que Barak-Erez señaló además deficiencias en el procedimiento, entre ellas la falta de pruebas que acreditaran la supuesta parcialidad de la emisora.
Stein cuestionó, por su parte, que el cierre pudiera calificarse por sí mismo como una vulneración de la libertad de expresión, aunque consideró acreditada la existencia de un "motivo impropio".
El pasado diciembre, el Gobierno israelí aprobó la propuesta del ministro de Defensa, Israel Katz, de clausurar la emisora. Entonces, aseguró que esta "emite contenidos políticos y divisivos" que son incompatibles con los valores de las fuerzas armadas.
También el primer ministro, Benjamín Netanyahu, se posicionó a favor de su cierre o privatización.
Ya a finales de ese mes el Supremo suspendió temporalmente el cierre, a la luz de una solicitud presentada por el Comité de Empleados del Ejército israelí.
A ella se sumaron varios recursos de organizaciones israelíes como el Movimiento por un Gobierno de Calidad, el Sindicato de Periodistas o Academia para un Israel Democrático (AID).
Las organizaciones advirtieron que el cierre de la emisora atentaban contra la libertad de prensa, además de producirse en año electoral en Israel y haber sido tomada por un comité de evaluación del Ministerio de Defensa, al que no consideran independiente.
