El tribunal que lleva adelante el juicio por la muerte del exfutbolista advirtió sobre "la posible existencia de un hecho susceptible de relevancia penal" y ordenó la apertura de una investigación "a fin de que se determine la forma en que dicha documentación fue obtenida, identificada, remitida e incorporada al proceso, así como las responsabilidades que pudieran corresponder".
Los jueces ordenaron además incautar información en la sede administrativa de Swiss Medical y en su clínica Los Arcos, donde estuvo ingresado el padre del astro, con el objetivo de "determinar cuáles de los registros oportunamente incorporados corresponden, efectivamente, a Diego Armando Maradona y cuáles no".
El pasado martes, el abogado de la coordinadora de cuidados de Swiss Medical, Nancy Forlini, y apoderado de la empresa, reveló que la Junta Médica creada en 2021 para estudiar las circunstancias de la muerte del astro había tomado en cuenta estudios del padre del astro, Diego Maradona, quien se llama igual que él y que falleció en junio de 2015.
Los estudios fueron consignados a la Justicia por Swiss Medical como consecuencia de "una cadena de errores", según expresó este jueves D'Albora, quien el pasado martes expuso la irregularidad cometida por la propia empresa a la que representa.
"Solo el que puso la trampa puede saber dónde está oculta", aseguró este jueves el fiscal Patricio Ferrari al apuntar contra el apoderado de Swiss Medical, y solicitar las medidas sobre las que más tarde resolvió el tribunal.
El juez Alberto Gaig puntualizó que el tribunal había podido comprobar que al menos uno de los estudios incorporados, realizado el 3 de mayo de 2015, no pertenecía a Diego Armando Maradona, puesto que se encontraba en ese momento fuera del país, de acuerdo a la información consignada por la Dirección Nacional de Migraciones.
La Junta Médica concluyó en 2021 que el accionar de los médicos a cargo de la salud de Maradona fue “inadecuado, deficiente y temerario” y que "fueron ignorados los signos de riesgo de vida que presentaba el paciente", por lo que representa una prueba de peso contra los médicos acusados, Leopoldo Luque y Agustina Cosachov.
En ese sentido, el tribunal aclaró que "la eventual comprobación de que una o más piezas documentales no correspondiera a la víctima no determinará por sí sola la invalidez del restante conjunto documental ni de las conclusiones alcanzadas por la junta médica".
Desestimó, además, el pedido de una de las querellas de apartar a D'Albora del proceso y la incautación de información en la Clínica Olivos, último centro médico donde estuvo ingresado Maradona.
