“Estimamos que solo se está detectando entre el 30 % y el 40 % de los casos reales. Modelos del equipo de análisis de la RDC junto con el Imperial College evalúan que el tamaño real del brote podría ser tres veces mayor en número de casos confirmados”, afirmó el jefe de Preparación y Respuesta ante Emergencias de los Africa CDC, Yap Boum.
Durante su rueda de prensa virtual semanal, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC) informaron que menos del 10 % de los casos proceden de contactos conocidos y menos del 40 % tienen un vínculo epidemiológico claro con un caso confirmado.
Boum explicó que la falta de detección responde en gran medida a que el brote está causado por la cepa Bundibugyo, cuyos síntomas son más leves que los de la variante Zaire y carecen de cuadros hemorrágicos severos tan evidentes, lo que reduce la percepción de gravedad en la población y retrasa la búsqueda de atención médica.
Como resultado al menos el 97 % de las muertes recientes se están produciendo en la comunidad o en centros de salud generales que carecen de protocolos de aislamiento y de prevención de infecciones adecuados.
En el mapa epidemiológico, el organismo resaltó la ausencia de transmisión activa durante más de 42 días en tres zonas de salud, mientras que provincias como Ituri (epicentro del brote), Kivu del Norte y Kivu del Sur no han notificado casos en los últimos 79 días. La transmisión también golpea a Haut-Uélé (este) y Tshopo (centro-norte).
Sin embargo, Africa CDC confirmó dos casos en la localidad de Buta, en la provincia septentrional de Bas-Uélé, un área muy cercana a la frontera con la República Centroafricana (RCA), donde ya se han desplegado laboratorios móviles y mecanismos de vigilancia transfronteriza para evitar la expansión regional del virus.
El Gobierno de la RDC elevó este jueves a 2.476 el número de muertos por el brote de ébola declarado en el este del país el 15 de mayo pasado, que ya se registra como el segundo más letal de la historia y el mayor en cuanto a infecciones en este país.
Esta epidemia superó a la que también ocurrió en la misma región congoleña entre 2018 y 2020, pero todavía se encuentra lejos del más grave registrado hasta la fecha, que provocó 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016.
