Ayuntamiento de la capital de los Urales rechaza petición para instalar un busto de Stalin

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Moscú, 26 ago (EFE).- El ayuntamiento de la ciudad rusa de Yekaterimburgo, la capital de los Urales, ha rechazado la propuesta para instalar un busto del dictador soviético Iósif Stalin, según informa hoy la prensa local.

El arquitecto jefe de la ciudad situada entre Europa y Asia rechazó la petición remitida por la organización Sakartvelo, que agrupa a la diáspora georgiana de la región.

El argumento es que la alcaldía de una de las ciudades más liberales del país no ha encontrado un lugar donde dicho monumento "se enmarque de manera armónica en el entorno urbano" y se integre en el conjunto histórico de la urbe.

Como alternativa, plantearon a los autores de la iniciativa colocar el busto en un museo, lo que no gustó nada a estos, que consideran a Stalin símbolo del "pasado heróico" del país.

En su opinión, las autoridades locales no quieren, en realidad, rendir memoria al dictador de origen georgiano, responsable durante su mandato (1927-1953) de la represión de millones de ciudadanos soviéticos.

Contra la instalación del busto se manifestaron numerosos residentes de Yekaterimburgo, que escribieron una petición contra la rehabilitación del dictador y el insulto a la memoria de las víctimas de las purgas estalinistas.

Según una encuesta publicada esta semana por el Centro Levada, un 59 % de los rusos tienen una opinión positiva sobre Stalin, cuatro puntos menos que en 2023.

En su momento el presidente de Rusia, Vladímir Putin, llamó a no olvidar la represión estalinista, pero tampoco el papel del autócrata georgiano "en la victoria del pueblo soviético" sobre la Alemania nazi.

Desde la llegada de Putin al poder en 2000 se han instalado aproximadamente un centenar de monumentos en honor de Stalin por toda Rusia, tendencia que se aceleró desde la anexión de la península ucraniana de Crimea en 2014.

En los últimos años el líder ruso ha defendido la figura de Stalin, que lideró el país desde 1922 y 1953, y criticado al fundador de la URSS, Vladímir Lenin, por sentar las bases legales para la desintegración de la Unión Soviética.

En mayo de 2025 las autoridades reinstauraron, con ocasión del 90 aniversario del metro de Moscú, un gigantesco bajorrelieve en la céntrica estación Tagánskaya con una estatua de Stalin de tamaño mayor que el natural.

Mientras, los comunistas rusos dieron un paso más en la rehabilitación de Stalin al condenar las críticas al culto a la personalidad del líder soviético vertidas en 1956 durante el histórico XX congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética.