En el ataque murió una joven de 17 años y otros tres resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, mientras el presunto autor, de 18 años y alumno del centro, permanece detenido desde el mismo viernes, después de recibir un disparo y ser reducido por la policía.
La Fiscalía deberá decidir antes de mañana al mediodía si pide prisión preventiva para el individuo detenido este miércoles o lo deja en libertad.
El supuesto agresor vivió una infancia marcada por las amenazas, la violencia y la atención deficiente, y hace dos años fue enviado a una casa de acogida, según la televisión pública SVT.
La Policía, que descartó inicialmente que hubiera más implicados, ha registrado dos viviendas vinculadas al supuesto autor del ataque e investiga una cuenta de la red social Tiktok de contenido violento.
La escuela Brinell cuenta con cerca de 500 alumnos en una pequeña población de unos 13.000 habitantes.
Diez personas murieron en febrero del año pasado, incluido el agresor, en un tiroteo en una escuela para adultos de Örebro , en el oeste del país.
La investigación policial concluyó que el individuo, que luego se suicidó, tenía problemas psicológicos y actuó guiado por su deseo de quitarse la vida.
A raíz de ese incidente, el Gobierno sueco impulsó una reforma legal para aumentar la seguridad en los centros escolares, implantando más controles de acceso, registros en las mochilas de los alumnos y la obligatoriedad de introducir planes de emergencia.
El Ejecutivo sueco anunció esta semana la creación de una comisión para investigar los ataques en escuelas producidos en los últimos años.
