El tribunal de Estrasbugo condenó el martes a Turquía, como ya había hecho en 2019, por la situación del empresario, opositor a Erdogan, que no sólo permanece en prisión, sino que además recibió en 2022 una pena de cadena perpetua.
En una publicación en redes sociales difundida el martes por la noche, el asesor Mehmet Uçum acusó al TEDH de que su fallo tiene "motivaciones políticas" y afirmó que este tipo de decisiones "no tienen ningún valor para Turquía".
Según el asesor presidencial, los fallos están llevando al país a reconsiderar tanto su condición de Estado parte del Convenio Europeo de Derechos Humanos como a plantearse presentar demandas individuales ante el tribunal con sede en Estrasburgo.
"Todas las partes implicadas deben saber que, si continúan dictándose decisiones contra Turquía con fines políticos, esta situación será inevitable", afirmó Uçum, quien añadió que, si se llega a ese punto, "el colapso del sistema del TEDH también será inevitable".
El asesor presidencial advirtió al tribunal europeo y al relator del Parlamento Europeo para Turquía, el español Nacho Sánchez Amor, de que "deberían saber cuál es su lugar".
El TEDH determinó el martes, por segunda vez, que la detención de Kavala, encarcelado desde octubre de 2017, era ilegal y que se habían vulnerado sus derechos a un juicio justo y a la libertad de expresión y de asociación.
El tribunal también consideró que su condena a cadena perpetua agravada constituía un trato inhumano y degradante y que las autoridades turcas habían actuado de mala fe al mantenerlo detenido de forma ilegal.
La corte concluyó que Kavala había sido condenado con el propósito de castigarlo y silenciarlo e impedirle continuar con sus actividades en defensa de los derechos humanos y exigió que fuera puesto en libertad "lo antes posible" y que se anulara su condena.
Las sentencias del TEDH son jurídicamente vinculantes en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos, al que Turquía está adherido.
Al ratificar el convenio, Turquía se comprometió a cumplir las sentencias firmes del tribunal, y la Constitución turca establece que, en caso de conflicto entre tratados internacionales sobre derechos y libertades fundamentales y las leyes nacionales, prevalecen las disposiciones internacionales.
Pese a esta disposición constitucional, Turquía no ha cumplido en los últimos años varias sentencias del TEDH.
Uçum ha ido ahora un paso más allá al plantear que el país podría reconsiderar su pertenencia al Convenio Europeo de Derechos Humanos y al sistema legal que ampara al tribunal.
En su mensaje, el asesor de Erdogan también criticó al eurodiputado Sánchez Amor, al que acusó de formar parte de quienes atacan a Turquía tras los fallos del tribunal europeo.
"Una vez más, tras un fallo político del TEDH, algunas personas insolentes, entre ellas Amor, el 'responsable de la oposición a Turquía' del Parlamento Europeo, han comenzado a atacar a Turquía", afirmó el asesor de Erdogan.
Uçum calificó los comentarios de Amor de "arrogantes y sin fundamento" y sostuvo que "nadie puede atacar al ministro de Justicia de la República de Turquía" ni cuestionar la independencia de la Justicia turca.
Sánchez Amor cuestionó el pasado julio la independencia de la Justicia turca y afirmó que el nombramiento del antiguo fiscal de Estambul, Akin Gürlek, como ministro de Justicia respondía a motivos políticos, al considerar que había sido "una herramienta" para meter en prisión al alcalde de Estambul, el opositor Ekrem Imamoglu.
Amor añadió entonces que el Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) estaba tratando de conseguir "a través de la Justicia y los fiscales lo que no consiguió en las urnas".
