"Si no hacemos nada, el año próximo estaremos más bien con un déficit del 6 %, del 7 % en 2030", señaló Lescure en la segunda de las dos jornadas de debate de La Ref, un evento organizado por la patronal francesa Medef.
"Tenemos interés en que el presupuesto se vote antes de fin de año", subrayó después de haber reconocido que "el riesgo es que el debate presupuestario sea rehén de la campaña electoral".
Preguntado sobre la posibilidad de que no se consiguieran sacar adelante las cuentas públicas, señaló que eso no tendría "ningún sentido" y dejó caer que si el Gobierno tuviera que jugarse su continuidad por los presupuestos, podría llegar hasta ahí: "Si tenemos que caer, creo que estaremos dispuestos a hacerlo".
Porque en ausencia de un presupuesto, el Ejecutivo tendría que recurrir a la llamada 'ley especial', que es una especie de prórroga que limita mucho el margen de maniobra para gestionar el gasto público y la fiscalidad, y eso significaría "probablemente un 6 % de déficit".
En 2025, Francia fue el segundo país de la zona euro con el déficit más elevado sólo por detrás de Bélgica, con un 5,1 % de su PIB.
El Gobierno actual se ha marcado como objetivo oficial reducirlo muy ligeramente en 2026, al 5 %, con la idea de mayores recortes en los ejercicios sucesivos con vistas a que en el horizonte de 2029 se sitúe por debajo del 3 %, que era el límite que fijaba el Pacto de Estabilidad europeo.
La preocupación de los mercados por el descontrol del déficit y de la deuda en el contexto electoral ha conducido a que Francia sea el país de la zona euro que tiene que pagar los tipos de interés más elevados por su deuda, que además han subido en los últimos meses y este mes ha estado por encima del 4 % para los bonos a diez años por primera vez desde 2008 y la crisis financiera mundial.
Lescure dijo ante el foro organizado por el Movimiento de Empresas de Francia (Medef) que ante las reclamaciones de la patronal quiere de cara al proyecto de presupuestos que debe presentar en septiembre "proponer un pacto de estabilidad" que garantice visibilidad.
Se comprometió, en concreto, a no modificar dos dispositivos defendidos por el Medef, las exenciones fiscales para la investigación y el llamado 'pacto Dutreuil' que ofrece exenciones del 75 % del valor de una empresa cuando hay una transmisión entre miembros de una misma familia.
"Necesitaremos convencer juntos a los parlamentarios de que estas medidas son buenas", señaló de cara a su auditorio.
Interrogado sobre la supresión del impuesto excepcional a las grandes empresas, que es también una reclamación del Medef, el titular de Finanzas contestó que le gustaría "poder reducirla" pero añadió: "No puedo comprometerme a cosas que no puedo cumplir".
Ese impuesto se creó en 2025 e inicialmente debía aplicarse un solo año, pero se prolongó en 2026 y el Ejecutivo ha dado a entender que volverá a mantenerse en 2027 ante la difícil situación presupuestaria.
Lo pagan alrededor de 300 multinacionales francesas que facturan más de 1.500 millones de euros y supone un incremento del tipo que abonan por el impuesto de sociedades. Gracias a él, se espera recaudar este año unos 7.300 millones de euros.
El ministro reiteró su voluntad de dejar de indexar, al menos parcialmente, las pensiones a la inflación para conseguir un ahorro en el que es la principal partida de gasto público.
