"La condescendencia nunca sustituirá al derecho internacional. Antes de intentar explicar a los comorenses cuál es su lugar, quizá Francia debería empezar a preguntarse cuál es el suyo en Mayotte", afirmó a través de la red social X el ministro de Asuntos Exteriores del país insular africano, Mbae Mohammed.
En su publicación, Mohammed etiquetó al primer ministro francés, Sébastien Lecornu, quien anunció este miércoles durante una visita a Mayotte una mayor "militarización" de la lucha contra la inmigración clandestina hacia la isla, donde la mitad de los 323.000 habitantes son extranjeros y, de ellos, la mitad son indocumentados.
Lecornu también anunció un cambio en la política de ayuda al desarrollo, con un sistema de primas y penalizaciones con los países de la región en función de si colaboran o no en el control migratorio y si aceptan a sus nacionales cuando Francia los quiera expulsar de este departamento de ultramar, el más pobre del país europeo.
También rechazó las nuevas medidas de París en la misma red social el político y exministro Houmed Msaidié, junto con otras figuras destacadas de la política comorense.
"La ayuda al desarrollo que prestan los antiguos colonizadores no es una limosna, ni un gesto de solidaridad o de humanidad. Constituye, en el mejor de los casos, una reparación aún parcial de los crímenes, los expolios y los desequilibrios duraderos causados por la colonización", afirmó Msaidié.
La creciente entrada irregular de personas en Mayotte -no solo provenientes de Comoras, sino también de la región africana de los Grandes Lagos- preocupa desde hace tiempo a Francia, que, desde la elección en 2017 del presidente Emmanuel Macron, ha duplicado el número de policías y gendarmes destacados en la isla, así como las expulsiones llevadas a cabo.
Comoras celebró el pasado año el quincuagésimo aniversario de su independencia de Francia en 1975, con la disputa aún pendiente por Mayotte, cuya soberanía reivindica el país africano, después de que esta isla fuera la única de las cuatro que conforman el archipiélago que escogió seguir bajo control francés en un referéndum organizado por París.
