Grecia adquirirá los sistemas antiaéreos autopropulsados de corto alcance Spyder, el sistema Barak MX para derribar amenazas de medio alcance y el sistema David's Sling, para interceptar misiles balísticos y otros misiles de largo alcance.
Los acuerdos para su adquisición se firmarán el próximo lunes en Tel Aviv entre representantes del Ministerio de Defensa griego y del Ministerio de Defensa israelí, explicó Kathimerini.
Estos sistemas, combinados con los Patriot, de fabricación estadounidense, que desde hace años forman parte de la defensa aérea griega, y con los drones instalados en las islas del mar Egeo y el continente, formarán un escudo antimisiles de tres capas que llevará el nombre "Escudo de Aquiles".
El escudo funcionará con software basado en inteligencia artificial que identificará posibles amenazas, las categoriza y selecciona para destruirlas.
El Consejo de Seguridad de Grecia (KYSEA) aprobó la semana pasada la adquisición de los sistemas israelíes y los demás proyectos necesarios para la construcción del escudo.
El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, describió entonces dicho sistema como una "red de respuesta a misiles y diagnóstico de amenazas" que abarcará tanto el continente como las islas del país.
Esta compra se enmarca en un amplio plan del Gobierno heleno para modernizar el Ejército, que prevé inversiones por unos 28.000 millones de euros en los próximos diez años.
El pasado miércoles Grecia anunció además que adquirirá a Italia dos fragatas de la clase Bergamini, acuerdo que se firmará el 8 de septiembre en Roma.
El anuncio de estas nuevas compras coinciden con un repunte de la tensión entre Grecia y Turquía, a raíz de la reciente presentación por parte de Atenas de un nuevo marco de ordenación territorial para el desarrollo de energías renovables en aguas del mar Egeo.
Este viernes dos cazas F-16 griegos interceptaron un dron turco que volaba en espacio aéreo griego, cerca del aeropuerto de Alejandrópolis, cerca de la frontera terrestre con Turquía, informó la emisora Skai.
Grecia ha optado durante los últimos años intensificar su cooperación militar con Israel, debido a la persistente tensión con Ankara, con la que Atenas mantiene desde hace décadas disputas territoriales en el este del mar Egeo y por la ocupación turca del norte de Chipre desde 1974.
Por otra parte, las relaciones entre Israel y Turquía están en uno de sus momentos más bajos por la última guerra de Gaza y por el apoyo turco al grupo islamista palestino Hamás, responsable de la ofensiva terrorista del 7 de octubre de 2023.
