¿Cómo entender la importancia de la elección de quién dirigirá la OIT?

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Ginebra, 31 ago (EFE).- Coincidiendo con la mayor crisis financiera y de credibilidad del sistema multilateral -aquel creado para fomentar la cooperación entre los países y preservar la paz- la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entra en la última etapa de la elección para definir quien asumirá sus riendas a partir del 1 de octubre de 2027.

Los candidatos son el togolés Gilbert Houngbo, quien se postula a la reelección en este puesto, la española Yolanda Díaz, y el peruano Javier Gonzalez-Olaechea, los tres con una sólida experiencia en los asuntos públicos y una trayectoria que les ha llevado a ocupar importantes puestos en sus países o en organismos internacionales.

La votación será secreta y se realizará el próximo 16 de noviembre.

En el siglo XXI, la OIT sirve para establecer un suelo común de derechos laborales a nivel mundial, a través de sus normas sobre libertad sindical, igualdad, seguridad, salud en el trabajo, protección social o condiciones laborales dignas.

Complementa esa función con la ayuda que presta a los países para convertir esos principios en políticas concretas, brindando asistencia técnica y formación a los países más pobres para crear empleo decente, además de lo cual funciona como un observatorio de lo que pasa en el mercado laboral.

Situaciones recientes han demostrado que la experiencia de la organización es esencial, como es el caso de los trabajadores marítimos bloqueados en el mar tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, o de los trabajadores migrantes.

En un mundo laboral en constante transformación por la inteligencia artificial, la automatización, la transición demográfica y el cambio climático, la OIT trabaja para que la innovación tecnológica no se traduzca en una pérdida de derechos.

Para ello cuenta con un repertorio de reglas internacionales que, si se aplican, pueden ayudar a gestionar los cambios de forma justa para los trabajadores.

Díaz (55 años) es licenciada en Derecho, fue legisladora en el Congreso de los Diputados y actualmente es la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España, tareas en las cuales ha situado el diálogo social como eje de su acción de gobierno, con una treintena de acuerdos entre organizaciones sindicales, empresariales y gobierno.

La primera parte de su trayectoria profesional la desarrollo en el ámbito de la abogacía laboral y en la defensa de los derechos de los trabajadores.

Houngbo (65 años) fue primer ministro de Togo entre 2008 y 2012, y anteriormente ocupó cargos en la propia OIT, en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y fue presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, una entidad de Naciones Unidas que moviliza fondos contra la pobreza rural.

Su formación ha sido de contable público en Canadá y en gestión de empresas, pero su experiencia profesional se ha desarrollado sobre todo en el terreno internacional.

González-Olaechea (67 años) fue ministro de Exteriores entre noviembre de 2023 y septiembre del año siguiente, y tiene una amplia experiencia internacional al haber representado a su país en variadas instancias internacionales, incluida la OIT. También ha sido asesor en distintos ministerios y organismos peruanos.

Su formación académica es en ciencia política y ha sido jefe de grupo de misiones de observación electoral en países latinoamericanos.

El proceso de elección es muy diferente de una elección en la que solo deciden los gobiernos.

En este caso la elección no recae en los 187 Estados miembros de la OIT, sino en su consejo de administración, compuesto por 56 miembros, de los cuales 28 son gobiernos, 14 sindicatos y otros 14 organizaciones patronales; con la salvedad de que 10 de los 28 asientos gubernamentales corresponden de forma permanente a los Estados "de mayor importancia industrial".

En este caso se trata de Alemania, Brasil, China, Estados Unidos, Federación de Rusia, Francia, India, Italia, Japón y el Reino Unido.

Los números indican que ningún bloque puede elegir por sí solo al director o directora general y que será necesario construir una mayoría que atraviese al menos dos de los tres grupos.

Como sucede en el resto de organizaciones multilaterales, la OIT atraviesa un momento financiero muy delicado por las contribuciones impagas de varios países, pero en particular de EEUU, que representa el 22 % de su presupuesto.

Esto hace que esta elección sea más importante que en el pasado, puesto que la decisión que se tome será interpretada como una guía del rumbo que la OIT debe tomar en lo político, financiero y estratégico.