México renueva pacto con gasolineros para contener precios y combatir la inflación

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Ciudad de México, 31 ago (EFE).- El Gobierno de México y representantes del sector gasolinero renovaron este lunes el acuerdo para establecer un tope de 27 pesos (1,59 dólares) por litro de diésel, además de mantener por debajo de los 24 pesos (1,41 dólares) el precio de la gasolina.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció a través de un mensaje en sus redes sociales que formalizó el convenio durante una reunión con representantes del sector en Palacio Nacional, luego de que autoridades y empresarios alcanzaran el acuerdo para extender la estrategia el pasado 20 de agosto.

“Renovamos el acuerdo voluntario con gasolineros para combatir la inflación y la carestía en apoyo a la economía y el bienestar de las familias mexicanas”, señaló la mandataria.

La renovación prolonga otros seis meses, hasta febrero de 2027, la denominada Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina Regular y el Diésel, con la que el Ejecutivo busca evitar que el encarecimiento de los combustibles se traslade a otros productos y servicios.

El pacto mantiene la gasolina regular por debajo de los 24 pesos (1,41 dólares) por litro, mientras que el límite de referencia para el diésel queda en menos de 27 pesos (1,59 dólares), frente a los 28 pesos (1,65 dólares) establecidos en abril pasado, cuando el Gobierno y los empresarios alcanzaron un acuerdo extraordinario ante el incremento de los precios internacionales del petróleo.

En las franjas fronterizas, los precios serán menores debido, entre otros factores, a la aplicación de una tasa reducida del 8 % del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

El convenio tiene carácter voluntario, por lo que no establece un precio máximo obligatorio para todas las estaciones de servicio, que pueden presentar diferencias dependiendo de sus condiciones operativas, ubicación y costos logísticos.

La estrategia para la gasolina regular comenzó en febrero de 2025 y desde entonces ha sido renovada periódicamente por el Gobierno y los principales representantes del sector.

Además de contener los precios, las negociaciones entre autoridades y empresarios han incluido la reducción de las comisiones cobradas por pagos con tarjetas y otros medios electrónicos, la simplificación de trámites, el combate al mercado ilícito de hidrocarburos y medidas para mejorar las cadenas de suministro.

El Gobierno ha utilizado también los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) como una herramienta para amortiguar las variaciones internacionales en los precios de los combustibles.

La renovación se produce después de varios meses de volatilidad en los mercados energéticos internacionales, que llevó al Ejecutivo mexicano a reforzar los mecanismos para impedir que los aumentos del petróleo y sus derivados repercutieran directamente en los consumidores.

Sheinbaum ha defendido estos acuerdos como una forma de mantener bajo control uno de los componentes que pueden trasladar aumentos de precios al resto de la economía, particularmente a través de los costos del transporte de mercancías.