Konakovic afirmó en una rueda de prensa en Sarajevo que, ante la glorificación de Mladic en Serbia, condenado por crímenes de guerra y genocidio por la Justicia internacional, "se han cruzado todas las líneas rojas", según recoge la televisión pública TV Federalna.
La medida del ministro de Exteriores bosnio se suma a las críticas del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes calificaron de "escándalo" las imágenes del funeral de Mladić y lamentaron el apoyo oficial y la presencia de altos cargos serbios en el funeral.
Mladic, comandante del ejército serbobosnio durante la guerra de Bosnia (1992-1995), fue enterrado en Belgrado con honores militares y en presencia de varios ministros del Gobierno, pocos días después de que su cuerpo llegara en un avión gubernamental desde La Haya, donde murió el 27 de agosto.
Como comandante, fue el máximo responsable del asesinato de 8.000 hombres y niños bosniomusulmanes, una masacre calificada como genocidio por la Justicia internacional y que supone la peor matanza en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial.
Su féretro, cubierto por una bandera de serbia y otra de la entidad serbia de Bosnia, fue acompañado en Belgrado por decenas de miles de personas.
El funeral reabrió las heridas de la guerra en Bosnia, un conflicto en el que murieron alrededor de 100.000 personas, y ya ayer Konakovic anunció que retirará al máximo personal posible de su embajada en Belgrado.
El embajador y el cónsul, sin embargo, permanecerán en sus puestos en Belgrado, ya que su retirada requiere de la aprobación de la Presidencia tripartita de Bosnia y Herzegovina, integrada por un representante serbobosnio, otro bosniocroata y un bosniomusulmán.
Bosnia-Herzegovina cuenta con un sistema federal en el que las autoridades centrales de Sarajevo están muy limitadas por el poder de los entes que conforman el Estado, incluida la secesionista Republica Srpska, de mayoría serbobosnia y donde Mladic es considerado un héroe.
"Si pudiera, rompería hoy mismo las relaciones diplomáticas con Serbia", dijo ayer Konakovic durante una rueda de prensa en Sarajevo, tras ver las imágenes del funeral.
