El secretario general del CCH, Jasem Mohamed Albudaiwi, calificó los ataques de "terroristas" y denunció que estuvieron dirigidos deliberadamente contra civiles, bienes nacionales, infraestructuras y otros objetivos civiles, según un comunicado de la Secretaría General del organismo, con sede en Riad.
Albudaiwi afirmó que estos ataques suponen una "flagrante violación" de las leyes y normas internacionales y reflejan un "desprecio deliberado" por la seguridad de la población civil y por la estabilidad de la región.
La declaración del CCG se produce después de que fuentes oficiales y militares saudíes informaran de una serie de ataques hutíes contra instalaciones civiles y económicas en las provincias de Abha, Khamis Mushit, Yizan y Nayran, en el sur del reino, que causaron heridas a 73 civiles.
El Ministerio de Energía saudí indicó, además, que varias instalaciones y complejos del sector energético fueron alcanzados, provocando incendios y la interrupción temporal de algunas operaciones, por lo que los equipos especializados fueron movilizados para contener los incendios, asegurar las zonas afectadas y evaluar los daños.
El secretario general del CCG consideró que la repetición de estos ataques demuestra la "intención maliciosa" de los hutíes y su rechazo a los esfuerzos destinados a alcanzar la paz y la estabilidad en el Yemen, donde el conflicto se prolonga desde 2014.
"Atacar instalaciones civiles y capacidades nacionales es un acto terrorista condenable que no puede justificarse ni tolerarse bajo ningún pretexto", afirmó Albudaiwi, quien consideró que la persistencia de estas acciones supone un desafío a la comunidad internacional y una amenaza directa para la paz y la seguridad regionales e internacionales.
El dirigente reclamó a la comunidad internacional que adopte una postura "firme y disuasoria", exija responsabilidades a los autores y a quienes los respaldan y ponga fin a los que calificó de "conducta terrorista continuada".
Los ataques se producen en un contexto de creciente tensión en el Yemen y entre los hutíes y Arabia Saudí.
El lunes, los insurgentes acusaron a la coalición militar liderada por Riad de atacar una prisión en la provincia yemení de Al Yauf y causar la muerte de al menos siete personas, una acusación que la coalición no ha comentado.
Los hutíes, respaldados por Irán, han intensificado desde finales de agosto sus ofensivas contra zonas bajo control del Gobierno yemení, especialmente en la provincia petrolera de Marib, mientras las fuerzas gubernamentales aseguran haber avanzado en territorios controlados por los insurgentes.
