"Si es necesario, expresaremos nuestra voluntad y capacidad para responder a los movimientos de los enemigos mediante acciones más poderosas y resolutivas", afirmó el nuevo ministro de Defensa norcoreano, Kim Song-gi, en un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA durante la noche del lunes.
El ministro acusó a Washington de encadenar ejercicios militares sin interrupción y sostuvo que la cooperación militar entre EE.UU., Japón y Corea del Sur se está transformando en una estructura "ofensiva" con componentes nucleares.
"Lanzo una seria advertencia a EE.UU. y a sus países satélite sobre sus imprudentes maniobras militares, que buscan crear una grave confrontación militar y la posibilidad de un conflicto en la península coreana, así como sobre las consecuencias que esto acarrearía", señaló.
Hasta ahora, el Freedom Edge, que finaliza este viernes, se ha mantenido sin cambios sustanciales, a diferencia de los ejercicios Ulchi Freedom Shield (UFS) entre Washington y Seúl, que fueron reducidos el mes pasado en un contexto marcado por el interés del presidente estadounidense, Donald Trump, en retomar el diálogo con el líder norcoreano, Kim Jong-un.
El jefe de la cartera de Defensa norcoreana también criticó las maniobras Orient Shield, que EE.UU. prevé realizar con Japón y Australia entre el 8 y el 24 de septiembre. El ministro arremetió especialmente contra el despliegue en Japón durante esas maniobras de sistemas de misiles estadounidenses de emplazamiento terrestre Typhon.
El comunicado del funcionario también se produjo el mismo día que Pionyang anunció que puso en operación el destructor Kang Kon, que forma parte de su sistema nacional de respuesta nuclear y de una serie de buques con los que Pionyang busca modernizar su Armada.
