Durante los últimos años, la Policía española trabajó en colaboración con la Gendarmería mauritana para combatir los intentos de las mafias africanas de inmigración irregular por expandir su negocio a Asia, tal y como delataban durante meses las embarcaciones que llegaban a las islas españolas de El Hierro o Lanzarote.
Esos cayucos iban cargados no solo con ciudadanos de Mali, Senegal o Gambia, sino también de Bangladés y Pakistán.
La Audiencia local juzgó el miércoles una de las piezas en las que derivó una de las operaciones más importantes, la encaminada a desarticular la trama liderada por un ciudadano bangladesí apodado Mastermind, dueño de varios restaurantes en Mauritania.
Ese individuo, cuyo nombre real es Mohamed S.S., de 52 años, fue entregado a España por las autoridades de Nuakchot en febrero de 2025.
La Policía le acusa de haber fletado desde Mauritania, el Sáhara y Marruecos 73 embarcaciones precarias con destino a Canarias entre 2021 y 2025 con casi 3.600 personas a bordo, además de otras 180 que murieron en el mar.
Según informó entonces la Policía española, los propios inmigrantes revelaron a las autoridades una vez allí que los integrantes de su organización utilizaban la violencia, les coaccionaban para extraerles más dinero del acordado e, incluso, los secuestraban por períodos de tiempo, les agredían y empleaban armas de fuego.
La colaboración policial logró en 2024 localizar y detener en Mauritania a Mastermind, en virtud de la orden internacional de detención emitida por el juzgado español a cargo de la causa, lo que derivó en su inmediato ingreso en prisión.
La próxima semana se sentará en el banquillo en Canarias uno de sus colaboradores, S.M., también bangladesí, para quien la Fiscalía pide una condena de cuatro años y nueve meses por un delito contra los ciudadanos extranjeros, en su modalidad de favorecimiento de la inmigración irregular.
A S.M. se le acusa de haber participado en la organización de tres pateras que llegaron a las islas de Fuerteventura y Gran Canaria en 2021 y 2022 con 166 inmigrantes a bordo, entre ellos catorce bangladesíes y tres pakistaníes.
La Fiscalía sostiene que S.M. forma parte del aparato logístico que alojaba temporalmente a los inmigrantes captados por la red de Mastermid y el otro cabecilla del grupo, H.A., también bangladesí residente en Mauritania, quienes a su vez subcontrababan los servicios de "pasadores" en Marruecos, el Sáhara y Mauritania.
Empleado de uno de los restaurantes de Mastermid, S.M se ocupaba en concreto de "buscar alojamientos y seguidamente alquilarlos a su nombre para los inmigrantes bangladesíes y pakistaníes que llegaban a Mauritania a la espera de ser trasladados a Canarias, cobrando una cantidad de 200 euros por cada uno", asegura la acusación pública.
S.M. fue detenido en octubre de 2022 en Gran Canaria, pocas horas después llegar él mismo en cayuco a la isla. Lo delataron un compañero de travesía y otro migrante rescatado en la isla dos años antes: ambos dijeron haber pagado a su organización para llegar a Europa tras haber salido de Bangladés.
