El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública rebatió en un comunicado las afirmaciones recogidas en un informe enviado por el presidente deEstasdos Unidos (EE.UU.), Donald Trump, al Congreso, en el que dice que Brasil "falló" en enfrentar las facciones.
En ese sentido, las autoridades brasileñas apuntaron a los "esfuerzos" en materia de seguridad, como la reciente aprobación de una ley que aumenta las penas de prisión para los líderes de las bandas y las numerosas operaciones policiales.
Además, el Ministerio afirmó que existe una "cooperación robusta" entre los dos países y recordó que el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, le entregó a Trump durante una reunión en mayo un documento con propuestas al que EE.UU. todavía no ha respondido.
Pese a las críticas, el Gobierno de Trump no incluyó a Brasil en la lista de 23 naciones consideradas como las mayores productoras y centros de tránsito de drogas del mundo.
En junio, la Casa Blanca clasificó las dos principales facciones brasileñas, el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC), como organizaciones terroristas, lo que fue visto por las autoridades de Brasil como una ventana para sancionar al país.
El Ejecutivo de Lula se encuentra en alerta ante cualquier posible interferencia de la Casa Blanca en las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebra el 4 de octubre.
Durante un mitin en la noche del miércoles, el mandatario y candidato a la reelección afirmó que "Brasil solo tiene un dueño", en referencia al pueblo del país y en una crítica a Trump.
El presidente estadounidense es un aliado ideológico del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, el principal rival de Lula en los comicios.
