Según el estudio, en 2030 hasta 67 países, aproximadamente un tercio del total, podrían no disponer de suficientes trabajadores sanitarios para prestar el mismo nivel de servicios de salud que en la actualidad.
"El envejecimiento es una crisis oculta del personal sanitario que requiere atención urgente", subrayó en rueda de prensa, al presentar el informe, el responsable del análisis de estas estadísticas en la OMS, Khassoum Diallo.
El experto recordó que en el mundo uno de cada cuatro médicos tiene más de 55 años, por lo que se jubilará en los próximos diez años, una proporción que aumenta a uno de cada tres en los países de ingresos altos e incluso afecta a casi la mitad de los especialistas en lugares como Bulgaria, Letonia o Japón.
La OMS calcula que puede haber un déficit de 11,1 millones de trabajadores sanitarios a finales de década, pero advierte de que el fenómeno del envejecimiento de plantillas puede aumentar aún más esa creciente falta de profesionales.
Por otro lado, el informe destaca que en los últimos 20 años ha aumentado el número de trabajadores sanitarios en el mundo (de 44,8 por 10.000 habitantes en 2006 a 67,9 en 2025), aunque sigue habiendo una distribución desigual y graves déficits en algunos países en desarrollo.
Mientras en los países con mayor densidad de médicos uno de estos profesionales atiende como promedio a menos de 150 personas, en los que disponen de menores plantillas y cada médico debe hacerse cargo de más de 26.000 personas, indica el informe.
En Europa, por ejemplo, la densidad de médicos es 13 veces mayor que en África, y la de enfermeras seis veces mayor.
Actualmente hay más de 70 millones de trabajadores sanitarios y asistenciales en todo el mundo.
