En un comunicado, las Fuerzas Especiales, integradas por el Ejército, los servicios de inteligencia y grupos de resistencia popular, aseguraron que la operación terrestre en Kordofán "avanza rápidamente" y que las fuerzas gubernamentales se encuentran "a punto de entrar en Darfur".
"Las fuerzas armadas, las fuerzas conjuntas y los batallones de apoyo han logrado avances significativos y han conseguido recuperar el control de diecisiete zonas, principalmente en el estado de Kordofán del Norte", señaló el comunicado, que añadió que las tropas se encuentran ahora cerca de Darfur.
Las Fuerzas Especiales afirmaron también que el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) ha sufrido "grandes pérdidas", entre ellas decenas de vehículos de combate y numerosos combatientes muertos o heridos, y aseguraron que los paramilitares se retiraron ante el avance del Ejército hacia el oeste.
La ofensiva busca abrir una vía de avance hacia Darfur a través de la antigua Carretera de los Cuarenta, un accidentado corredor desértico que comunica las regiones de Darfur y Kordofán que, según la nota, las FAR utilizaron durante su presencia en la capital, Jartum, para trasladar combatientes y equipamiento militar desde Darfur hacia los frentes de batalla en la capital.
En paralelo a los avances militares, la Cámara de Emergencias de Kordofán Occidental denunció que las FAR ordenaron a decenas de pacientes abandonar seis hospitales y centros de salud de la región para habilitar espacio para más de 340 heridos procedentes de los combates.
Según la organización, el Hospital Al Fula recibió a unos ochenta heridos, mientras que el Hospital Al Nahud acogió a otros 75 y el Hospital Ghabish a un centenar.
Además, el Centro de Salud Ayal Bajit, en la localidad de Al Juwai, recibió a unos cuarenta heridos y el Centro de Salud Umm Marahik a otros 45.
Los nuevos avances del Ejército se producen en un momento de intensificación de los combates por el control de Kordofán, una región clave para las comunicaciones entre el centro y el oeste de Sudán y uno de los principales frentes de la guerra que enfrenta al Ejército y las FAR desde abril de 2023.
La disputa por esta región resulta especialmente relevante por su proximidad a Darfur, donde las FAR mantienen una importante presencia, y por el papel de sus rutas de comunicación en el movimiento de tropas y suministros entre las distintas zonas del conflicto.
La guerra ha provocado una de las mayores crisis humanitarias y de desplazamiento del mundo, con millones de personas obligadas a abandonar sus hogares desde el inicio de los combates.
