Guterres inaugura su última Asamblea General de una ONU reformada pero aún en crisis

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Naciones Unidas, 19 sep (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, inaugura este martes el debate general de su última Asamblea General como líder de la organización, que deja más reformada que hace diez años, cuando fue elegido para el cargo, pero que sigue enfrentando una crisis financiera y de legitimidad.

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Guterres abrirá la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas, en la que intervendrán un centenar de jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, así como vicepresidentes y ministros, entre otros representantes.

Desde que tomó el relevo del surcoreano Ban Ki-moon, Guterres ha impulsado diversas reformas para agilizar el sistema de Naciones Unidas, así como medidas de austeridad ante la crisis financiera que atraviesa la organización por el cúmulo de retrasos, impagos y la negativa de la Administración de Donald Trump a cumplir con sus cuotas.

Hace unos días, Estados Unidos, principal contribuidor de la organización, pagó 725 millones de dólares de su deuda, sin embargo, aún debe abonar 1.312 millones de dólares al presupuesto, según explicó el portavoz adjunto de Guterres.

La iniciativa UN80, con motivo del octogésimo aniversario de la organización celebrado el año pasado, plantea una ronda de ajustes organizativos para reducir costes mediante la unificación de mandatos y funciones.

Entre otras, la organización ha reducido en torno a un 20 % la plantilla de la secretaría general, se han centralizado funciones administrativas en la sede de Nueva York y se han suprimido los puestos y mandatos duplicados o que se consideraban obsoletos.

También, la ONU ha acabado con su metodología de devolución de dinero con la que estaba obligada a retornar anualmente la parte del presupuesto que no se había gastado, incluso cuando a veces no se había llegado a recibir.

Sin embargo, aparentemente Guterres dejará el cargo sin conseguir reformar el Consejo de Seguridad, prácticamente controlado por los cinco miembros con derecho a veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.

El secretario general defiende que África y América Latina y el Caribe también deberían contar con representación permanente, y ha criticado el uso del veto en momentos de graves crisis.

El diplomático portugués se despide también como un gran defensor del multilateralismo mientras que las guerras y los conflictos persisten y se encallan en el mundo.

La ONU está señalada por su falta de efectividad a la hora de intentar resolver las tensiones geopolíticas, en un contexto en el que cada vez más líderes desoyen los llamamientos de la organización.

Ucrania, Gaza, Sudán y Oriente Medio son algunos de los conflictos que la organización sigue sin poder resolver, aunque, el secretario defiende que no ha sido por su falta de interés ni de trabajo.

La Asamblea General de la ONU también se realizará sobre el telón de la elección del próximo secretario general.

Cada vez más voces dentro del organismo han pedido que la próxima persona al frente de la organización sea una mujer, ya que nunca ha habido una, y que sea de América Latina para cumplir con la norma no escrita de la rotación regional.

En la carrera, que aún se encuentra en la primera fase, la costarricense Rebeca Grynspan y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett parecen llevar la delantera, frente a otros candidatos como el argentino Rafael Grossi, la chilena Michelle Bachelet o la ecuatoriana María Fernanda Espinosa.