Fay se formó la madrugada del domingo a varios cientos de kilómetros de las Azores, pero adoptó en las últimas horas una trayectoria que se aleja del archipiélago portugués, con lo que no supone un peligro para tierra, de acuerdo con el último boletín del NHC.
La tormenta tropical, la sexta de la actual temporada de huracanes en el Atlántico, se halla actualmente a 690 kilómetros de las Azores y avanza en dirección suroeste a unos 7 kilómetros por hora, según el NHC.
Aunque se fortaleció en sus primeras 24 horas y rozó la categoría de huracán, actualmente registra vientos máximos sostenidos de hasta 85 kilómetros por hora.
Por ello, el organismo pronostica "un debilitamiento continuo y que Fay se degrade a una baja remanente postropical en un par de días", sin afectar a tierra firme.
La cuenca atlántica atraviesa una temporada de baja actividad ciclónica en comparación con los promedios históricos. Hasta la fecha solo se han formado seis tormentas con nombre, y dos de ellas alcanzaron el continente americano.
Bertha, a finales de julio, y Edouard, a inicios de septiembre, produjeron fuertes precipitaciones en Luisiana y Texas durante su ingreso a tierra.
La Oficina Nacional estadounidense de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos asocia esta disminución de la actividad ciclónica al fenómeno meteorológico de 'El Niño', que inhibe el desarrollo de tormentas en el Atlántico, pero provoca el efecto opuesto en el Pacífico.
La NOAA estima un máximo de 13 tormentas con nombre para la temporada del Atlántico, por debajo del promedio histórico.
