"Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así; necesitamos cambios", dijo el copresidente del SPD y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín para analizar los resultados de los comicios.
El también vicecanciller defendió que Alemania necesita reformas, pero ignorar lo que los votantes han expresado en tres elecciones regionales -las dos del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín y las de Sajonia-Anhalt del pasado 6 de septiembre, "es inaceptable".
"Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población", añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país.
Si los ciudadanos perciben las reformas como algo que amenaza sus vidas y que sólo conduce a un empeoramiento de la situación, entonces "no sólo es nuestra comunicación la que debe mejorar, sino también, en uno u otro aspecto, la sustancia de las reformas", afirmó.
En la misma línea se expresó la copresidenta del SPD y ministra de Trabajo, Bärbel Bas, quien afirmó que la población es consciente de que hay que hacer reformas, pero estas deben ser sometidas "a una evaluación realista, por un lado, y sobre todo, a una evaluación en términos de equidad", defendió.
"Formamos parte de esta coalición y queremos seguir haciéndolo; sin embargo, de las campañas electorales también hay que extraer la conclusión de que la gente no está satisfecha con las reformas previstas", afirmó, sobre todo las que el Gobierno impulsa en materia de pensiones y sanidad.
Bas advirtió de que "no hay nada más fatal que dejar que esta coalición se rompa ahora por cualquier cuestión concreta" y se mostró convencida de que es posible hallar soluciones para las reformas que se avecinan.
En los comicios de Mecklemburgo-Antepomerania, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz quedó con sólo el 4,9 % de apoyos por primera vez en su historia fuera de un Parlamento regional, mientras los socialdemócratas de la primera ministra regional en funciones, Manuela Schwesig, sumaron el 35,5 % de los votos, pero quedaron por detrás de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que se disparó hasta el 38,2 %.
En Berlín, la CDU del alcalde-gobernador en funciones, Kai Wegner, perdió el Gobierno que encabezaba junto al SPD desde 2023 y quedó en segundo lugar con el 18,8 %, casi diez puntos menos que en los anteriores comicios, adelantada por La Izquierda (25,7 %).
Los socialdemócratas quedaron en cuarto lugar, con el 12,1 % de los apoyos, su peor resultado con más de seis puntos menos que en las anteriores elecciones, adelantados por AfD, que subió del 9,1 % al 16,3 %.
