El encuentro entre fiscales de ambas naciones contó con la participación de jefes de fiscalías como las de Nueva York, Florida, California, Arizona, Nuevo México y Texas, además del liderazgo de unidades como la Fuerza de Tarea Conjunta Alfa y Vulcan, según confirmaron en conferencia de prensa este martes.
Los funcionarios estadounidenses mantuvieron conversaciones directas con el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, el fiscal general, Gabriel García Luna, y el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda.
A través de sus canales oficiales, el mandatario Arévalo de León valoró el encuentro como una "histórica reunión de trabajo" que fortalece la persecución penal internacional y las acciones contra el crimen organizado, subrayando que la prioridad de su Gobierno es "proteger a las comunidades y a las familias guatemaltecas".
"Nuestra alianza bilateral les ha cerrado rutas (al crimen organizado), ha desmantelado sus redes financieras y ha llevado a sus líderes ante la justicia. No son ellos quienes van un paso adelante; somos nosotros, trabajando de manera coordinada", declaró el jefe de misión de la embajada de Estados Unidos en Guatemala, Jorgan Andrews.
El diplomático estadounidense resaltó que la colaboración en materia de justicia con el país centroamericano atraviesa un momento de alta operatividad, al tiempo que enfatizó el incremento registrado en la entrega de fugitivos a los tribunales norteamericanos.
"El año pasado alcanzamos un récord histórico de 34 extradiciones entre Guatemala y Estados Unidos. Este año ya casi lo sobrepasamos", detalló.
Por parte del Gobierno guatemalteco, el ministro de Gobernación (Interior), Marco Antonio Villeda, justificó la cooperación al señalar que "los intereses de nuestros dos países confluyen en este momento hacia los mismos objetivos: lucha contra las pandillas terroristas, el narcotráfico, las estructuras criminales que se dedican al tráfico de personas y una lucha directa contra las finanzas criminales".
Asimismo, el fiscal general guatemalteco, Gabriel García Luna, remarcó la urgencia de atajar la corrupción en la función pública.
"El preocupante fenómeno de la narcopolítica constituye un riesgo activo que será atendido con responsabilidad, capacidad institucional y absoluto apego a la ley. En Guatemala ya no queremos impunidad, no queremos ningún tipo de corrupción y no queremos narcotraficantes", concluyó García Luna.
