"Nuestros militares y los grupos móviles antiaéreos cumplieron sus misiones de combate con total entrega. Derribaron decenas de drones. El enemigo apuntó contra empresas industriales", escribió en Telegram el gobernador local, Fiódor Fedoríschev, sin puntualizar cuáles fueron los objetivos.
Añadió que se produjeron daños en "infraestructuras civiles, incluidas viviendas particulares y vehículos".
Según el canal independiente ruso Astra, durante el ataque se desató un incendio en la refinería de Kúibishev, perteneciente a Rosneft y una de las mayores de su tipo en la región.
Junto a las refinerías de Novokúibishev y Sizran, también ubicadas en Samara, esta instalación ha sido atacada en reiteradas ocasiones por drones ucranianos y las tres se han visto obligadas a cesar temporalmente sus producciones.
En la sureña región de Rostov fueron aniquiladas más de 70 naves aéreas no tripuladas en siete distritos, sin que se reportasen víctimas, aseguró en Telegram el gobernador local, Yuri Slúsar, mientras que el gobernador de Voronezh, Alexandr Gúsev, informó del derribo de 28 drones ucranianos.
El Ministerio de Defensa ruso reportó en MAX, la red de mensajería rusa, el derribo de 297 drones de ala fija sobre 14 regiones rusas y la anexionada península de Crimea.
