Durante su discurso en el debate general del 81.º período de sesiones de la ONU, Abinader pidió además hacer cumplir el embargo de armas contra Haití y sancionar a quienes financian y protegen a las bandas, así como fortalecer la Policía, las Fuerzas Armadas y la Justicia haitianas.
El mandatario señaló que la fuerza cuenta actualmente con apenas una quinta parte de los efectivos autorizados y advirtió que su renovación debe ir acompañada de los recursos y tropas necesarios para cumplir el mandato.
Abinader recordó que República Dominicana ha aportado recursos al fondo fiduciario de la misión, facilitando desde su territorio el tránsito y la logística, además de una oficina de apoyo de Naciones Unidas, y ha colaborado con el régimen de sanciones y atendido en sus hospitales a personal de la misión.
El presidente dominicano reiteró que la crisis haitiana constituye una cuestión de seguridad nacional para su país y afirmó que "no existe una solución dominicana" a la situación en Haití, que vive una crisis en todos los aspectos, marcada especialmente por la inseguridad a manos de las bandas armadas, que controlan la mayor parte de la capital.
Añadió que República Dominicana continuará protegiendo sus fronteras, aplicando sus leyes migratorias y fortaleciendo sus Fuerzas Armadas.
En su intervención, Abinader también destacó la reducción de la pobreza monetaria, el aumento de la inversión extranjera y las exportaciones, así como el crecimiento del turismo, y pidió revisar los criterios de acceso al financiamiento concesional para los países de renta media.
Asimismo, llamó a acelerar el financiamiento climático para los países del Caribe y destacó la adopción de una primera resolución global sobre el sargazo, impulsada por República Dominicana.
