Entre los políticos presentes en esta misa a la que, según el Vaticano, asisten 700.000 personas, figuran la favorita en las encuestas para sustituir a Macron, la ultraderechista Marine Le Pen, así como su delfín Jordan Bardella, de Agrupación Nacional (RN), así como los presidentes de la Asamblea Nacional y del Senado, Yaël Braun-Pivet y Gérard Larcher, respectivamente.
Habían anunciado también su presencia los candidatos centristas al Elíseo, Gabriel Attal, de Renacimiento; y Édouard Philippe, de Horizontes, y el conservador Bruno Retailleau, de Los Republicanos; así como el expresidente francés Nicolas Sarkozy y los ex primeros ministros Michel Barnier y Dominique de Villepin.
El Elíseo ya había anunciado que Emmanuel Macron no acudiría a la misa y que estaría representado por su esposa. El presidente francés tampoco asistirá a las otras celebraciones religiosas previstas durante la visita de León XIV a Francia.
La ausencia del presidente contrasta con su presencia en septiembre de 2023 en la misa celebrada por el papa Francisco en el estadio Vélodrome de Marsella, durante la visita del pontífice a Francia y que fue criticada por algunos sectores debido al laicismo que rige las instituciones francesas.
Entre los dirigentes que no asisten este sábado figuran el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, la dirigente ecologista Marine Tondelier, quien acaba de ser madre, y el líder de la izquierda radial Jean-Luc Mélenchon.
La misa, que comenzó a las 15.00 horas, es el acto central de la segunda y última jornada de León XIV en París, y para dar cabida a los fieles y curiosos se han habilitado las avenidas de los Campos Elíseos y de la Gran Armada, así como la Plaza de la Estrella, donde se ubica el Arco del Triunfo.
Tras la misa, el papa viajará a Lourdes (suroeste), donde continuará su visita a Francia, y el lunes tendrá su última escala en Metz (noreste).
