Varias de las cientos de empresas productoras, distribuidoras e importadoras que participaron en la feria farmacéutica anual más importante del país, 'Iran Pharma', celebrada esta semana en Teherán, hablaron con EFE sobre la gravedad de la crisis de medicamentos que atraviesa el país.
Una de las principales compañías del sector, Actoverco, con más de 50 años de experiencia, explicó las dificultades para abastecer de medicamentos al mercado debido a los problemas logísticos para importar materias primas y fármacos esenciales del extranjero por el cerco naval de EE.UU. sobre los puertos iraníes y las recientes sanciones contra la aviación del país, tras siete meses de guerra.
“Los problemas en la cadena de suministro de medicamentos, sobre todo los medicamentos especiales que no tienen un reemplazo fácil, han perjudicado a los pacientes con enfermedades crónicas y oncológicas, como el cáncer, ya que esta cadena se ha visto alterada”, afirmó a EFE el director general de Actoverco, Reza Mostofi.
El farmacéutico detalló que algunas materias primas requieren condiciones especiales de transporte que dificultan su importación y que, en algunos casos, deben trasladarse por vía aérea a temperaturas de hasta 180 grados bajo cero y no pueden transportarse por tierra.
Coincide con él la directora comercial de la farmacéutica Daru Darman Pars, Niusha Soleimani, quien expresó su preocupación ante las dificultades de importación.
“La mayoría de los medicamentos oncológicos afrontan problemas de suministro y estamos preocupados por esta situación, ya que la importación terrestre ha aumentado el precio del transporte y ha causado un gran tráfico en las fronteras terrestres, lo que ha alargado el tiempo de llegada”, dijo la directora a EFE.
El 22 de septiembre, un día antes de que EE.UU. impusiera sanciones a 27 aerolíneas iraníes, el ministro de Sanidad, Mohamadreza Zafargandi, informó de que en el país existe escasez de al menos 32 medicamentos esenciales e indicó que el coste de transportar determinadas materias primas había pasado de unos dos dólares a unos 20 dólares por kilo debido a las restricciones al transporte marítimo y aéreo.
Varias consultas realizadas por EFE en diferentes farmacias públicas y privadas de la capital han constatado problemas de disponibilidad de medicamentos, como el Pembrolizumab, un fármaco de inmunoterapia utilizado para tratar distintos tipos de cáncer.
La versión extranjera no esta disponible, mientras que la iraní es escasa y solo se puede encontrar en un número limitado de farmacias especiales.
Más allá de los pacientes oncológicos, la crisis también golpea a quienes padecen otras enfermedades, entre ellos los pacientes de talasemia que sufren de escasez de medicamentos para eliminar el exceso de hierro.
Se trata de fármacos quelantes del hierro, necesarios porque las transfusiones repetidas provocan una acumulación de este elemento en el organismo.
Otra cara de la crisis es el aumento de los precios, provocado por diferentes factores, entre ellos la devaluación de la moneda iraní y la eliminación de parte del subsidio al tipo de cambio para las empresas farmacéuticas, según declaró recientemente el presidente de la Organización de Alimentos y Medicamentos de Irán, Mehdi Pirsalehi.
De acuerdo con el funcionario, los precios de los fármacos han aumentado en promedio un 103 % desde comienzos del año persa, el pasado 21 de marzo.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, denunció a mediados de mes que la guerra, el cerco naval y las sanciones de Washington contra la República Islámica han bloqueado el acceso de la población a “alimentos y medicamentos”.
El fuerte aumento del coste de los medicamentos y de la atención sanitaria en Irán está llevando a algunos pacientes, especialmente a personas con menos recursos, a dejar de acudir a centros médicos y consultas, según advirtió el viernes el miembro de la Comisión de Salud y Tratamiento del Parlamento iraní Ahmad Ariaeineyad.
Las farmacéuticas alertan de que, si continúan el bloqueo naval y la suspensión de las conexiones aéreas, la situación podría empeorar en los próximos meses y que "será la población la que pagará los costes".
