Un total de 54 países firman el Compromiso de Toronto para el retorno de niños ucranianos

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Toronto (Canadá), 29 sep (EFE).- La conferencia internacional 'Pathways to Peace' celebrada durante dos días en Toronto sobre el retorno de menores ucranianos, civiles detenidos y prisioneros de guerra concluyó este martes con la adopción del Compromiso de Toronto, respaldado por 54 países y organizaciones internacionales, para la localización, regreso y reintegración de miles de víctimas.

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La ministra canadiense de Exteriores, Anita Anand, explicó al clausurar el encuentro que el documento compromete a sus firmantes a localizar a los ucranianos trasladados o detenidos por Rusia, facilitar su regreso y apoyar posteriormente su recuperación y reintegración en sus comunidades.

"Hemos prometido encontrar a los ucranianos que han sido sacados de sus hogares. Hemos prometido traerlos de vuelta, sabiendo que puede ser peligroso, complejo y difícil, pero sobre todo necesario", afirmó Anand.

La conferencia 'Pathways to Peace', organizada por Canadá, Ucrania y Noruega, reunió en Toronto a representantes de 83 países y organizaciones internacionales, frente a los 54 que finalmente suscribieron el compromiso.

Anand destacó que el número de adhesiones supera el registrado en la conferencia celebrada en Montreal en 2024 y señaló que Toronto ha incorporado a países y organizaciones que no participaron entonces.

La ministra también recordó que desde aquella reunión 2.650 menores ucranianos han regresado desde Rusia o los territorios ocupados, aproximadamente tres veces más que los que habían retornado cuando se celebró la conferencia de Montreal.

Pese a esos avances, Anand señaló que más de 20.000 menores continúan sin haber regresado y puntualizó también la situación de civiles detenidos y prisioneros de guerra.

Entre las prioridades identificadas durante los dos días de reuniones figura ampliar el uso de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, para localizar a las personas desaparecidas y facilitar su retorno.

Los participantes también analizaron el papel que pueden desempeñar terceros países como intermediarios. Anand citó el caso de Catar, que, según la ministra, ha facilitado el regreso de unos 80 menores ucranianos, y el de Lituania, que ha proporcionado sistemas de transporte para las evacuaciones.

Otra de las demandas planteadas en Toronto fue mejorar el acceso a información fiable sobre el paradero y las condiciones de las personas que continúan bajo control ruso.

Además, los participantes coincidieron en reforzar la asistencia a quienes regresan, así como a sus familias y comunidades, especialmente mediante programas de apoyo psicológico y social.

Canadá ha comprometido cerca de siete millones de dólares canadienses (unos 5 millones de dólares estadounidenses) para estos programas, buena parte de los cuales se destinará a organizaciones locales que trabajan sobre el terreno en Ucrania, indicó Anand.

La ministra canadiense señaló que los testimonios ofrecidos durante la conferencia por antiguos detenidos y personas separadas de sus familias servirán también para orientar la actuación diplomática de los países participantes tanto en foros multilaterales como en sus relaciones bilaterales.

Anand sostuvo que los traslados forzosos de menores, la detención de civiles y el trato dispensado a prisioneros de guerra constituyen violaciones documentadas del derecho internacional.

"Rusia no debe poder convertir estas violaciones del derecho internacional en permanentes", afirmó.

La jefa de la diplomacia canadiense cerró la conferencia con una petición repetida tres veces: "Tráiganlos a casa".