Hegseth explicó que Musk codirigirá, junto al fundador de Anduril, Palmer Luckey, y el exlíder de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, el denominado Proyecto Meridian, un programa que reunirá a funcionarios, académicos y empresarios para identificar las tecnologías y los posibles escenarios de conflicto que podrían marcar las guerras de las próximas décadas.
El grupo, supervisado por el director de Tecnología del Pentágono, Emil Michael, tendrá un plazo de 120 días para presentar sus primeras conclusiones, centradas en identificar, desarrollar y desplegar las armas y sistemas que, según Hegseth, necesitarán las próximas generaciones de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
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La iniciativa forma parte de un paquete de seis medidas anunciado por Hegseth durante su discurso sobre el “Estado de la Fuerza”, entre ellas la creación de un nuevo mando de cuatro estrellas dedicado a la guerra autónoma y robótica, que el Pentágono desarrollará mediante el llamado Proyecto Agincourt.
Hegseth defendió la necesidad de combinar armamento convencional de alta tecnología con grandes cantidades de sistemas autónomos y drones de menor coste, y puso como ejemplo las lecciones extraídas de la guerra de Ucrania, donde los drones se han convertido en una herramienta central de combate.
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Además de la iniciativa tecnológica, el secretario anunció planes para reducir hasta un 20 % el número de generales y almirantes, crear una nueva oficina de asuntos religiosos dentro del Pentágono, reforzar las cadenas de suministro nacionales y convocar una competición nacional para construir una nueva base militar en Estados Unidos.
