Tras los máximos históricos que marcó en 2023 y 2024, con 39.910 y 46.843, la ruta canaria llevaba casi 20 meses encadenando descensos interanuales de entre el 55 % y el 70 %. Al 31 de agosto de este año se llegó con 5.153 rescates y un descenso anual del 57,4 %.
Sin embargo, en septiembre se produjo un repunte en la ruta, muy centrado en las islas de El Hierro y Lanzarote, y especialmente claro en la segunda quincena, cuando hubo 1.541 personas rescatadas.
En la primera isla, lo protagonizan cayucos que cubren más de 1.200 kilómetros desde Gambia o Guinea Conakry; en la segunda, neumáticas y pateras que buscan el trayecto más corto a Canarias desde localidades del sur de Marruecos, como Tan Tan o Tarfaya.
Las llegadas de septiembre suponen por sí solas el 27 % de todas las registradas en 2026.
El balance interanual de la ruta sigue mostrando una reducción de los rescates, pero ese descenso es ahora 13 puntos menos intenso que en agosto (-44 % frente a -57 %).
Además, se producen cuando comienza el periodo del año en el que históricamente más tráfico de pateras y cayucos hay en esta zona del Atlántico, porque las condiciones meteorológicas del último trimestre favorecen la navegación hacia Canarias.
La ruta canaria es una de las más mortíferas del mundo y se cobró en la primera mitad del año 635 vidas, un 57 % menos que en el mismo periodo de 2025. En este momento, muere en ella una persona por cada cinco que llegan a tierra, según datos de la ONG Caminando Fronteras.
