Las tres bombas aéreas cayeron en dos distritos de la ciudad -una de las grandes urbes ucranianas más cercanas al frente- y provocaron daños en numerosos edificios residenciales y de oficinas, en automóviles y en una institución educativa.
Las bombas aéreas son explosivos de gran potencia que se lanzan desde aviones a decenas de kilómetros de distancia del objetivo gracias a los dispositivos de navegación con los que están equipadas.
Rusia las utiliza para destruir posiciones fortificadas en el frente y también contra ciudades que están relativamente cerca del frente, como es el caso de Járkov.
El gobernador de la región de Járkov -de la que es capital la ciudad homónima- había informado antes de otros dos muertos en el municipio de Zólochiv al atacar Rusia con drones un automóvil en marcha y un tractor que también estaba circulando.
